N O  . V E M

Según parece,  la palabra no.vem perdió la m final el día que decidió convertirse en nuestro conocido número nueve, pero... ¡cuántas veces habremos oído decir a los más viejos... pero... si es que no . vem!

"... los seres humanos nos autoengañamos para protegernos de la ansiedad, el fracaso y el dolor. Goleman encuentra evidencias de ello en todos los niveles, desde la actividad mental individual a la dinámica de toda una sociedad. Así entendido, el autoengaño ha de considerarse como un mecanismo psicológico de defensa contra los dolorosos embates del mundo exterior. El cerebro humano es capaz de filtrar selectivamente, la información que recibe, "archivándola", si es necesario, y de esa manera disminuir la conciencia de la memoria y de las percepciones negativas.

Este mecanismo crea un punto ciego que bloquea la atención y disminuye el impacto de las decepciones. Pero, aunque el autoengaño es, en la mayoría de las ocasiones, beneficioso para la estabilidad psíquica y emocional, ya que su función es precísamente preservarla, a veces puede ser peligroso y perjudicial, tanto a nivel social, como individual... "El punto ciego" enriquece considerablemente el conocimiento de nosotros mismos, desmitifica nociones falsas... y nos acerca un poco más a la pregunta más importante de cuantas puede formularse un ser humano: ¿Quién soy yo?"

Editorial Plaza y Janés

 

Goleman publicó "El punto ciego" en Plaza Janés, en Barcelona, en el año 1997, con el subtítulo de" Psicología del autoengaño"

In dom-um versus

¿Guót is dis?

In laberint-um versus