La vviqinovela de la UD realmente existió.

Ahora ha desaparecido, como tantas cosas en la red-net-inter.

Los autores de estas páginas deconstruidas tomaron parte en aquel proyecto veraniego y guardaron una copia de aquellas 96 páginas vviqi.

Héla aquí, querido lector:

 

1.- Deolinda Beira Castro

 

Deolinda Beira Castro no llegó a conocer a sus nietos porque no consiguió que su hijo se casara, ni que tuviera una novia, ni siquiera que saliera con las chicas de su edad. Deolinda sabía que a su hijo le gustaba Javier.

 

''Y cuando al hijo de unha le gusta Javier'', decía con su inconfundible acento gallego, ''unha sabe que el gusto es para siempre.''

2.- Todos

Todos, absolutamente todos estábamos allí para dar cuenta de lo sucedido. De todas las razas, de todos los colores, de todas las estaturas, edades y sexos. Todos los buenos y/o mejores, todos Alfa más o menos; los otros, los que ya no tenían ni nombre ni letra ni número, se habían autodestruido sin hacer apenas ruido; fue el día en que apareció aquella convocatoria extraña que, finalmente, nos había reunido a todos allí. Lo sucedido era cosa larga de contar, pero teníamos tiempo, las luces de Matrix se habían apagado y ya nada volvería a encenderlas. Había llegado el tiempo de la oscuridad y de los cuentos. Sin prisa, todos, absolutamente todos nos volvimos a mirar la primera aurora del nuevo tiempo... Fue, no cabe duda, la primera aurora oscura; pero bella, indescriptiblemente bella. Si alguno tuvo miedo, no dijo nada.

Nadie se dio cuenta de que Ricardo seguía leyendo, sin necesidad de luz miraba el libro de Oteiza en aquel pasaje en el que el filósofo se pregunta: un escritor que puede ya escribir, ¿qué tiene que decir?.

Todo radica en ese solitario ya, dijo en voz alta Ricardo.

 3.- Bella, indescriptiblemente bella

Toda la fastidiosa vida queriendo decir cosas como: bella, indescriptiblemente bella o inconmensurablemente largo o apocalíptico alumbramiento o ensordecedoramente tenue... y sin tener en dónde, le decía Marina Rojas a su actual compañero. Y, de repente, la inesperada oportunidad aparece silenciosamente; en un aplastante silencio elocuentemente breve. Y no la voy a dejar pasar inopinadamente. Por si no se presentara nuevamente la ocasión de hablar de tan estrambótica manera, aprovecharé esta inefable oportunidad para decir que la inenarrable vida del prodigioso Ricardo fue finalmente bella e inexplicablemente azul. Los inolvidables detalles vendrán en un inminentemente próximo capítulo de La verdadera historia del prodigioso Ricardo Rojas.

4.- Marina Rojas

Marina Rojas, la hija de Ricardo, hacía años que no hablaba mucho, ni con su padre ni con nadie. Era una mujer inteligente y pequeñita que siempre quiso llamarse Diana. Aunque todos pensaban que vivía en Londres, hacía años que había comprado una casa en Bilbao, el mejor lugar del mundo para esconderse.

5.- La verdadera historia de Ricardo Rojas

La verdadera historia de Ricardo Rojas nunca llegó a publicarse, por la sencilla razón de que Ricardo Rojas nunca existió; esto es un cuento, no existe por más que a tí te pareza algo real; ni siquiera puedes verlo porque la luz ya no existe. Vives de ilusiones y es por eso que te va tan mal. Pero si quisieras escribir una historia a la que le fuera bien el título de La verdadera historia de Ricardo Rojas, este es el mejor lugar del mundo oscuro para dejarla.

6.- La ventana

La ventana era el verdadero centro de la vida de todos aquellos que vivían cerca del Edificio de la Telefónica. Hicieran lo que hicieran acababan asomándose a la ventana, uno tras otro, hora tras hora. Para nada especial. Para ver, para ver si veían. Los unos a los otros, y a todos ellos alguien tan conocido como desconocido; amigo y enemigo, siempre escondido, Andrés Rojas Valiente había hecho del simple hecho de mirar por la ventana sin ser visto una profesión de la que no siempre podía hablar y que nada tenía que ver con las matemáticas

7.- Andrés Rojas Valiente

Andrés Rojas Valiente era hijo de Ricardo Rojas y Macarena Valiente. Todos saben y sabían mil cosas sobre Ricardo, la mayor parte falsas y el resto siempre confuso, pero ¿quien había sido Mararena Valiente? A nadie parecía importarle esta mujer hasta que llegó al edificio aquel nuevo inquilino que tardó poco en llegar al fondo de todos aquellos asuntos que dejaban a los inquilinos pegados a sus ventanas.

8.- Macarena Valiente

A Macarena Valiente siempre le dieron mucho miedo la historia de su familia, su vida y, sobre todo, su propio nombre. Demasiado nombre para una mujer tan pequeña, se le oía decir por las mañanas.

9.- Las luces de Matrix

Desde que las luces de Matrix se apagaron, Ricardo Rojas había recuperado su vieja afición de tocar la guitarra y cantar bajito canciones habaneras, y repetía sobre todo una melodía; de un poeta suramericano llamado Federico Mercurio y que, irónicamente, decía: Nosotros somos los campeones.

10.- Guadalupe Montoya Ayeste

Guadalupe Montoya Ayeste no siempre fue camarera en los hoteles de lujo. Hubo otro tiempo en el que caminaba por los salones como cliente. A Guadalupe le gustaba pensar en aquel tiempo mientras acariciaba a su gato, sin prisa. El mundo oscuro había traído una nueva vivencia del tiempo. Fuera cual fuera el oficio,  ella podía pensar despacio.

''A oscuras el tiempo no se mueve'', dijo distraída Lupe.

Guadalupe Montoya Ayeste no era la única que sabía que la muerte de '''[[Macarena Valiente]]''', la mujer de '''[[La verdadera historia del prodigioso Ricardo Rojas|Ricardo Rojas]]''', no había sido accidental.

''Macarena siempre estuvo un poco asustada, quizá sabía más de lo que nos decía'', le contestó el actual compañero de Marta.

''Hablas como si la conocieras de toda la vida''.

''No, no la conocí, pero he oído hablar tanto de ella que ya es mi familia. Me duele su muerte más que a Marta, como si hubiera sido mi madre y no la suya''.

11.- Detrás del edificio de la Telefónica

Detrás del edificio de la Telefónica hay un inmueble desde que se ve otra edificación de ocho plantas y grandes balcones en el que se esconde más gente de la que se podría pensar a primera vista. Desde esta construcción de ladrillo rojo se ve otro edificio de piedra desde el que los vecinos observan otra casa de nueve plantas y azotea con piscina en la que se dice que pasan cosas muy raras. Desde la azotea del edificio de los extraños sucesos se ven varias construcciones más y no todas están en la misma calle en la que vive Ricardo Rojas. Todas ellas van formando lo que suele llamarse una maraña de edificios, por no decir un montón de ellos. Las ciudades grandes, como la capital en la que está el edificio de la Telefónica, están llenas de marañas de edificios o montones de viviendas en las que se esconden millones de personas parecidas a tí y a mí y a Marina Rojas, la diseñadora que todos creen que vive en Londres, pero que en realidad vive casi en frente del apartamento de su padre. A pesar de que compró no hace mucho una casa en Bilbao, la necesidad de conocer la verdad acerca de la muerte de su madre la volvió a traer cerca de todo aquello que odiaba, marañas de edificios, montones de viviendas, revoltijo de vidas hirviendo bajo las luces de Matrix.

Detrás del edificio de la Telefónica Ricardo Rojas Beira vive solo y rodeado de marañas de casas, viviendas, bloques, edificios, rascacielos, chalecitos, construcciones, avenidas, callejuelas... Vive solo cuando está en casa y cuando sale a cenar con Pili. Y está harto; se larga de aquí, hará la maleta, irá a la estación y se subirá al primer tren que pase.

Cuando Pili le trae el flan del postre le dice muy serio que no volverá; no, señores, no, esta vez no volverá. A Ricardo Rojas le tiemblan las manos y le tiembla la lengua.

Me voy a ir tan lejos que ni el fantasma de Macarena me va a encontrar_ les gritó al salir.

12.- Vive

Vive y deja vivir era una de las frases favoritas de Margarita Buendía Esteban; la decía a todas horas, y todos sus nietos habían aprendido a usarla, aunque llevarla a la práctica fuera ya otro cantar. Cuando le preguntaban acerca de cómo se hacía eso de vivir y dejar vivir, ella siempre contestaba que únicamente era necesario ser un poco despistado, no prestar demasiada atención ni a las gentes ni a las cosas. Fue de esta manera que el nieto de Margarita Buendía Esteban, hijo de Gregorio Rojas Buendía y conocido en estos lares como Ricardo Rojas Beira, nunca supo nada a ciencia cierta. No estaba seguro de si su hija se llamaba Marta o Marina, no sabía nunca si había cenado o no; no recordaba si su mujer murió de pena o de vieja; ni siquiera sabía dónde guardaba aquella botellita de auténtico ron cubano que ganó en un concurso. Aunque ya nadie recuerda bien a Margarita Buendía, todos creen que tuvo varios hijos y muchos nietos que se reunían cada año por San Silvestre, hasta que un buen día la abuelita dejó de vivir sin hacer mucho ruido.

13.- La WikiNovela

La wikinovela va a exigir del lector, modelo o no, un esfuerzo que no está acostumbrado a hacer.

Así comenzaba el cuaderno de notas de Marta Rojas Valiente. Había decidido escribir sobre aquella locura. Necesito un cuaderno nuevo_ se dijo a sí misma. No tenía ganas de prepararse así que bajó a la calle tal y como estaba vestida confiando en no encontrarse con ningún vecino. Le dijo al librero que necesitaba un cuaderno muy especial, para una tarea muy especial; algo que distinguiera facilmente al entrar en el estudio. El librero buscó y encontró, un cuaderno de tapa dura de color violeta que nadie quería. Grande, torpe y viejo. Marta sonrió, efectivamente aquel cuaderno era inconfundible. Llegó a casa sin ver a nadie más y siguió escribiendo:

No está nada claro hacia dónde va la historia; y no es que nadie lo sepa, es que no hay historia; habría, de haber algo, una wikistoria o wikargumento, y nadie sabe aún qué es eso. Hay palabras y maneras de verlas. Todo lo demás está en la mente del lector, y no será responsabilidad de los wikescritores poner orden en ella.

Por el momento no se puede hacer una definición exacta del término wikinovela, pero sí se pueden hacer comparaciones. Por ejemplo, puede compararse una wikinovela A teoría da realidade intelixente do doutor Nóvoa Santos, de la que nos habla Manuel Rivas en su novela O lapis do carpinteiro, editada por Xeirais en la ciudad de Vigo en 1998. Dice el doctor Nóvoa Santos que:

 

Todos soltamos un fío, como os vermes da seda. Roemos e disputamos as follas da moreira, pero ese fío, de se cruzar con outros, de se entrelazar, pode facer un fermoso tecido, un pano inesquecible.

 

Lo hace en la página trece.

14.- Los wikescritores

Los wikescritores son una especie nueva de urbanita, ciudadano extraterritorial por excelencia, y escritores-escritores no son, lo que más o menos quiere decir que no son escritores del todo. Le dijo Marta a su actual compañero cuando éste le preguntó.

Poco a poco los dos se iban acostumbrando al mundo oscuro en el que todo podía verse menos la luz.

Estoy seguro de que el primero que soñó con Matrix fue Segismundo, le dijo el actual compañero de Marta Rojas a Marta

15.- Acción y decisión

Acción y decisión. Tercer acto

(Entran Ricardo Rojas y Onoratho Valsaq)


Esto es un desastre_ dijo Onoratho Valsaq.

¿El qué?_ preguntó Ricardo Rojas.

La novela.

¿Qué novela?.

La que estoy escribiendo_ dijo Valsaq _ Tengo ya seis pruebas distintas, ¡mira! todas horribles, no avanzo; tengo el final y me falta el capítulo siete; además no sé con quien casar a Mariuje y no encuentro un nombre para la madre del protagonista, que es la que al final tendrá que matar a su nuera, estoy perdido.

A nosotros nos pasa igual_ dijo Ricardo

¿Quiénes sois vosotros?_ preguntó Onoratho

Bueno... no sé, un grupo, creo; gente que escribe, al parecer hay un proyecto; y todos hablan de mí aunque ninguno me conoce. Es como mi autobiografía convertida en mi alterbiografía. En el fondo tiene gracia conocer amigos que nunca vi y oír hablar de hijos que nunca tuve. Lo cierto es que esta novela me está poniendo triste, me recuerda a mi madre, siempre queriendo hacer cosas imposibles. Nació en Galicia, en 1927, Deolinda se llamaba, no sé si la recuerdas. Era muy guapa, o mí me lo parecía; cuando estoy triste voy al cementerio a mirar su nombre en el nicho, me gusta su nombre, Deolinda Beira Castro. Cuando leo esas tres palabras me parece que está aquí cerca, como si el nombre de una persona fuera toda la persona y al decirlo pudiera aparecer. De hecho, muchas veces me vuelvo por ver si está detrás mirándome.

Cuando Ricardo buscaba a su madre al nombrarla, no encontraba a nadie, igual le pasó con Onoratho Valsaq; cuando terminó de contarle su pequeño cuento se dio cuenta que Valsaq se había ido. Pero había olvidado sus papeles, así que no tardaría en volver.

16.- Pilar Calderón

Pilar Calderón había heredado de su famoso antepasado el gusto por los sueños, los príncipes desgraciados y los interfaces que a veces unen la realidad oscura con la ficción de Matrix. Cuando el restaurante le dejaba un rato de tranquilidad le gustaba leer un libro que Ric Hardo Reis le había regalado cuando se marchó a Lisboa por lo del entierro. El libro se llamaba Contemplaçao carinhosa da angustia y lo había escrito en portugués Agustina Bessa-Luís. De manera que ahora a Pilar Calderón le gustaban muchas más cosas de las que aparentemente había heredado.

Llevaba años queriendo reformar el restaurante, queriendo cerrarlo, queriendo abrir otro al lado de mar para ir en verano... pero no hacía nada; porque si todo era un sueño, ¿quién pagaría las facturas? La angustia que le producían preguntas como ésta las resolvía Pilar leyendo en portugués el libro de Agustina.

Todo gira_ escribió en una sevilleta antes de tirarla.

17.- Las prostitutas

 

Sentadas en el mirador, las prostitutas a la hora del descanso miraban al pobre Ricardo. Ellas eran muchas, él estaba solo. El fantasma de su mujer lo habían inventado las prostitutas para que Ricar, (así es como le llaman entre ellas) no estuviera tan triste. A las prostitutas no les daba miedo ni la verdad, ni los fantasmas de otras mujeres, ni los clientes que paseaban por detrás del edificio, ni siquiera que las toallitas que Ricardo guardaba en un armario hace años que estuvieran secas. A las prostitutas del barrio telefonense de la capital les daba miedo la hipocresía; la de los amigos de Ricar y la de los que no conocen de nada al pobre Ricardo; pero no siempre; sólo aquellos días en los que la sombra del gran edificio de la Telefónica deja de ser alargada. Las prostitutas estaban trabajando en una base de datos, con todos los nombres, de todos los clientes, de todas las clientas. Las prostitutas tenían demasiado trabajo, por eso sólo miraban a Ricar a la hora del descanso.

 

18.- Cuestiones relacionadas

 

Al misterioso amigo de Marta le interesaban, mucho más que los hechos reales, las cuestiones relacionadas, a las que llamaba Cuestiones colaterales.

 

:Lo mismo ocurre en la literatura inglesa, es mucho más interesante lo que los ingleses dicen de sus escritos que la propia literatura; escriben auténticas novelas de las críticas y comentarios sobre novelas inglesas_ dijo el actual compañero de Marta.

 

Y no le faltaba razón_ pensó Marta que había estudiado en Oxford y conocía bien esa manía inglesa de escribir a todas horas y por todas partes; millones de folios que nadie lee y que explican lo inexplicable y confunden todo lo que hay; hoy sí es, mañana no es; éste piensa que sí, el otro dice que no y lo prueba; lo cual queda inmediatamente desmentido por la inesperada aparición de un papelito amarillento que nadie había visto antes, pero que les lleva a empezar a escribir la historia de nuevo desde el principio, y así una y otra vez, siempre nueva y siempre revisable dado que siempre pueden aparecer papelitos en los que nadie antes había reparado. Y después están las interpretaciones de todo ello.

 

:Eso es_ dijo el compañero_ podemos decir que las interpretaciones son exactamente cuestiones relacionadas o, si se quiere, colaterales. De manera que podemos plantear, sin miedo a equivocarnos, que la primera y más importante de las cuestiones es preguntarse si no será más importante todo lo que los ingleses podrán decir de nuestro trabajo dentro de diez años que el propio trabajo. De ser así haríamos mejor en dejarlo ya.

 

A este tipo de preguntas y sus cuestiones relacionadas contestaba el compañero en un Cuaderno de Bitácora que él llamaba Mi beloga, escribía sin parar de manera que llegó a pensarse que él solito había escrito más palabras que todos los historiadores ingleses juntos. Al salir para el gimnasio le dijo a Marta_ Mañana te traigo la dirección.

 

19.- Ella trabaja

 

''Ella trabaja'' es, no cabe duda, una frase muy complicada_ dijo [[Amanda Rojas]] en cuanto limpió la cafetera_ Unos dicen que Ella trabaja, y otros dicen muy serios que Ella no hace nada. Y siguen hablando de Ella como si a alguien le importara lo que piensan. Y ¿quiénes son ellos?, ¿Eh?, ¿quienes? A ver, que yo sepa muchos estudios no tienen, porque si los tuvieran hubieran visto enseguida que el tema Ella no es nada interesante si se está pensando en hacer una tesis; y no tienen trabajo, eso seguro, porque si lo tuvieran sabrían lo que es el trabajo; y sabrían que en el trabajo, lugar incómodo donde los haya, siempre hay mujeres que son, quien lo duda, parte integrante de Ella.

 

Amanda Rojas cerró el frigorifico después de ordenar la botella de leche detrás de la de vino, pero después pensó que no, que mejor estaba la botella de vino detrás; pero no estaba nada segura; así que vació el frigorífico y empezó de nuevo. El fondo se había escarchado porque [[Andrés Rojas Valiente|Andrés]] siempre se lo dejaba abierto cuando iba a merendar. ''¡Qué chico más raro!'' dijo al acabar.

 

20.- Amanda Rojas

 

Amanda Rojas nunca tuvo novio, no le gustaban los chicos, siempre decía que eran raros y salvajes; vivía en la casa de la Gran Vía, justo al lado de los cines, y siempre supuso que había sido por tenerlos tan cerca que nunca le gustó ir. Prefiero pasear, hubiera dicho si alguien le hubiera preguntado.

 

21.- La casa de la Gran Vía

 

La antigua casa de la familia Rojas Valiente aún sigue en pie y aún sigue siendo enorme. Mantenerla en buen estado apenas le deja a [[Amanda Rojas|Amanda]] tiempo para otra cosa. La casa está en la misma calle que el viejo bloque de la Telefónica, en el segundo tramo de la Gran Vía. Cuando sale a la calle por las mañanas, Amanda siempre se para y mira ese edificio dibujado por un hombre llamado Ignacio de Cárdenas Pastor y construido en los años viente y que allí sigue también, en el número veintiocho de la Gran Via, justo delante de la casa desde donde todo lo vigila Ricardo antes y después de ser vigilado. De esta manera se cumple la profecía de su padre que siempre le decía a [[Deolinda Beira Castro|Deolinda]]_ "Este chico no irá nunca muy lejos".

 

Mucha es la gente se pregunta por qué Amanda no mira nunca al viejo edificio si se aventura a salir a la calle por la tarde, durante un tiempo esta pregunta estuvo incluida en el Cuaderno de Bitácora del compañero de [[Marta]], y las opiniones finalmente recibidas el buzón para [[Cuestiones relacionadas|Cuestiones Colaterales]] fueron desalentadoramente contradictorias.

 

22.- Las repeticiones son interesantes. Respuesta en la página de conversación llamada talk.

 

:::Las repeticiones son interesantes, por ejemplo el cambio del tiempo verbal. Usando mismo texto la cosa quedaría así;

 

:::''Vi que modificabas el lugar donde estaba un texto y lo llevabas a otra página. No me pareció mal a priori, pero no sabía si el dejar un texto original en su página original y repetirlo textualmente en otra era un recurso o una distracción. Te hablé de las prostitutas y de miraba a las prostitutas.''

:::''Creí que las repeticiones eran algo en lo que tambien se podía trabajar, pero creí que habría que ver bien qué se repitía y de qué forma.''

:::''A mi particularmete el volver a contar un mismo suceso más de una vez era algo que me interesaba mucho, porque creí que se prestaba a mucho juego, y algo de eso estaba intentando hacer en aquella WikiNovela, aunque no hice mucho en ese sentido, pero creí que los ejemplos tuyos que nombré se debían a distracciones, ¿podía ser?''

:::''Vimos cómo encarar el tema de las repeticiones de un mismo suceso contado por una persona, por otra o por el narrador o uno de los varios narradores que había en aquel momento, en futuro o pasado etc., porque seguro que hubiéramos podido enriquecer la historia con aquel recurso''.

 

:::Me parece bien, prueba a escribirlo en futuro... ''me parecerá bien.''

::::[[Asun Undabeitia|Asun Undabeitia]]

 

23.- Millones de pensamientos sin fundamento

 

 _Millones de pensamientos sin fundamento bien trabajados, mezclados, traducidos, corregidos, criticados, comentados... pueden finalmente dar lugar a algo interesante, pueden, por ejemplo, dar lugar a la pregunta: ¿es que existen millones de pensamientos con fundamento?_ preguntó el profesor

 

_No, claro que no; tal vez haya cinco o seis pensamientos con fundamento y dos o tres fundamentales, pero no es seguro. Y ahora, desde que podemos ver a pesar de estar oscuro, es todo aún más incierto.

 

24.- La corona de la colección

 

::La corona de la colección finalmente resultó ser de juguete. De lejos nadie lo había notado y, mientras duraron los festejos, los organizadores de la muestra estuvieron demasiado ocupados para darse cuenta de nada que no fuera dejar contentos a todos los asistentes. Al parecer empezaron a notar algo raro cuando el último invitado se marchó.

 

 El problema era que, si la corona era realmente de juguete, se había perdido una oportunidad única para que el trabajo del Nuevo Museo de Arte Contemporáneo fuera apreciado en su justa medida. Dicen que vieron al Director llorar; cosa que, dadas las circunstancias, no puede tomarse muy en serio. Las autoridades están pensando en acusar al inesperado apagón de [[las luces de Matrix]] de todo lo sucedido. En cualquier caso, ¿dónde está la verdadera corona?

Así acababa el largo artículo del periódico que leía distraido el conserje de [[la casa de la Gran Vía]], justo en el momento en el que un policía iba a preguntarle por [[Guadalupe|Guadalupe Montoya]]. Todo seguía oscuro.

 

25.- El diseño

 

El diseño podría completarse, eso ha quedado claro_  escribía Marta en su [[El cuaderno de notas de Marta Rojas Valiente|cuaderno]] _ se podrían plantear otras variaciones, exempli gratia, traducir la novela a todos los idiomas que conocemos. La cosa es que necesitamos gigantes para hacerlo; la Wikinovela tiene ya más de quinientos autores, cerca de mil enlaces y unas tres mil páginas. Tendremos que anunciarlo en los pasillos. Los carteles podrán decir cosas como:

 

:a.- [[Itzulpena]] egitera anima zaitez! Eta gero:

:b.- Encourage you to make [[the translation]]! And then:

:c.- Anímate a face-la tradución! E despois:

:d.- Dich anregen [[die Übersetzung]] zu machen! Und später:

:e.- Essaye-toi de faire la traduction!. Et plus tard:

:f.-  Interpretor es et conversionem fac!. Et postea:

 

Si eres un gigante, aquí tienes un trabajo a tu medida. ¡Buena suerte!

 

He pensado_ le dijo Marta a [[Candelaria Arrieta]] cerrando de un golpe el cuaderno _ que voy a dedicar mi wikicartel a [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]]. ¿Sabías que publicó el Padrenuestro en 140 idiomas, según José Martínez Sousa, y en 155, según Sven Dahl? No se ponen de acuerdo los historiadores ni en algo que se puede contar con los dedos; pero, es igual, fueran 140 o 155 las traducciones, fue un trabajo maravilloso. ¿Dónde estarán? Podríamos ir a contarlas, un trabajo increíble; a Andrés le encantará, siempre anda contando todo lo que se le pone por delante; el otro día me dijo que, si le dejara, le gustaría contar cuántas pestañas tiene el ojo izquierdo de su novia; porque ahora tiene novia, sí, ¡por fin!, estamos encantados, es un encanto ya la conocerás, es berlinesa y se llama Karen, Karen Blixen o algo así. Pero volvamos al viaje, seguro que mi padre se anima también, y tal vez se distraiga y beba menos; el médico le ha dicho que, si sigue así, se muere fijo, pero le importa un rábano, como todo, ya le conoces. Por cierto, ¿en qué idiomas trabajó Giambattista Bodoni? Y sus colaboradores, ¿quiénes fueron? Él sólo no pudo saber todas esas lenguas.

 

¡Calla ya!_ dijo Candelaria_ Eres insoportable, pero tienes razón, nos vamos de viaje, y será divertido porque cuando nos pregunten a qué vamos nosotros a Parma, diremos que vamos a contar versiones de una oración.

 

==Wikinotas a pié de wikipágina==

#La dirección electrónica del Museo Bodoniano de Parma es: tres uves dobles, luego un punto y luego mb_museobodoniano.it

#La dirección a pié de calle es: Strada alla Pilotta, número 3. Puedes ir de lunes a sábado desde las nueve de la mañana hasta las tres.

 

26.- Curiosidad de escritor

 

:"Scripta manent, verba volant",

:dijo una voz popular,

:y Tomás de Celano contestó:

:"Liber scriptus proferetur, in quo toto continetur unde mundus iudicetur." (El libro escrito se mostrará, en el que todo se contiene y donde el mundo será juzgado)

:A lo que una mujer que pasaba por el camino añadió:

:"Labor scribentis refectio est legentis; hic defecit corpore, ille proficit mente. Quam suavis est navigantibus portum extremum ita est scriptori novissimus versus." (El trabajo del escriba es alimento del lector, aquel sufrió en su cuerpo, este aprovecha en su mente. Tan dulce como para los navegantes es el puerto final, así para el escritor es el último verso)

:"Quedáos a cenar" _dijo entonces la voz popular_ "así podremos seguir charlando".

:Justo en ese momento entraba Horacio diciendo:

:"Sic raro scribis ut toto non quarter anno membrana poscas". (Escribes tan poco que ni siquiera pides piel cuatro veces al año)

:Ya, pero no es todo culpa mía_ dijo la voz_ no tengo tiempo con tanta visita.

:Al fondo de la estancia caminaba de arriba a abajo un tal Sanz, llevaba un bello libro en la mano,  y le decía a todo el que quería oírle:

:"Si quis in hunc librum rapidos injecerit ungues ni redat hero suo, Tartara nigra petat". (Si alguien a este libro echara rápido las uñas y no lo devuelve a su dueño, que el negro Tártaro lo acoja)

 

Del papiro a la imprenta. Pequeña historia del libro. Luis Cortés. Madrid, 1988. Editado por la confederación española de gremios y asociaciones de Libreros (C.E.G.A.L.)

27.- Gregorio Rojas Buendía

Desde que se puso de moda la novela suramericana, la vida de Gregorio Rojas Buendía se complicó. A todos les parecía oportuno amenazarle con un siglo de soledad, más o menos. Ninguno de sus amigos se salvó de hacer la gracia, por lo que Gregorio decidió ir a buscar amigos nuevos en un barco bastante grande que salía aquellos días para Cuba. Estaba convencido de que la novela suramericana no sería tan conocida en La Habana como en su escuela. Sabía que la gente viajaba a suramérica por razones serias; políticas, familiares, económicas incluso, y no se sentía bien cuando pensaba que él emigraba unicamente por huir de la maldición que había dentro de una broma. No le hacía ninguna gracia el proyecto de pasar un siglo a solas consigo mismo, y, ya se sabe, lo que queda dicho, o maldicho, finalmente acaba por cumplirse. Y a Gregorio lo que más le gustaba era charlar con la gente, invertar historias y oir cuentos para contárselos a sí mismo de noche, cuando no se podía dormir.

Pero el hecho es que la maldición estaba ya en su vida mucho antes de que la novela suramericana se pusiera de moda, y a Gregorio Rojas Buendía, quieras que no, le estaba reservado un siglo para estar solo. Actualmente vive de nuevo en La Habana, volvió a marchar cuando comprobó que nada bueno podía esperar de sus hijos; llevaban la misma marca, estaban como él rodeados de esa soledad resignada y cobarde que no sabe hacer otra cosa que vigilar por la ventana. En La Habana todos le llamaban Don Gregorio, pero nadie quería charlar con él. Fue así como empezó a pasear cada día un poco más lejos, un poco más triste y un poco más serio. Dicen que es posible que vuelva a Madrid para la boda de su nieta Marta; aunque nadie le ha dicho con quien se casa Marta, le apetece un viajecito.

_ ¡Por cambiarle el aire a la madición!_ se dice sonriente ante el espejo.

 

28.- Respuesta a “Un texto alternativo” de Buenaletra

 

Quizá corremos el peligro de convertir el alocado-texto en una historia ligera, vulgar y corriente; con una lectura determinada, con una estructura altamente recomendada y con un desarrollo argumental obligatorio y finalmente único. Pero correr peligros es también una actividad interesante, quien lo duda.

Por otro lado, tal vez sea un poco paternalista, creer que nuestro lector-modelo desea que le hagamos las cosas más fáciles.

Un saludo

Wa da Lup

Es posible que uno de los problemas más graves que tenemos los escritolectores-modelo es que somos muy pocos para tanto trabajo y es posible que no.

La nueva versión puede entenderse como una colección de cuentos cortos más que como una novela, tal vez hayas inventado el WikiCuentoCorto.

Wa da Lup.

 

29.- Wa da Lup

 

Wa da Lup es un grupo de tres palabras que empieza por Wa y acaba por Lup

 

30.- A las prostitutas

 

:¿Por qué lloras? _le preguna Zhé Lestín a Flor Deabril.

:Es por la novela_ le contesta Flor a Zhé.

:¿Qué novela?_ insiste Zhé

:La de Eco. ¡Mira qué palabras! ... ''miserable, ensuciar, lo que toco, virgen, puta...(''1) me siento mal. ¿Estoy yo sucia? Díme Zhé, ¿estoy marcada para siempre?

:No, querida_ le contesta amable Zhé_ Si estuvieras sucia y marcada sólo porque alguien te tocó o te empujó, imagina cómo estarían los ingleses que salen cada mañana del tren subterráneo más populoso de la tierra después de haber sido tocados y empujados miles de veces; y ya ves, salen tan rosas como entraron. Tú igual.

 

==WikiNota a pié de WikiPágina==

::(1) ''Que miserable soy, cómo puedo ensuciar hasta este punto todo lo que toco, a lo mejor todavía es virgen y estoy haciendo de ella una puta...'' así dice el personaje de Umberto Eco en la página sesenta y cinco de su novela ''La misteriosa llama de la reina Loana''. Un libro publicado por Lumen en Barcelona en el año 2000. La traducción al español es de Helena Lozano Miralles

 

31.- La publicidad

 

La publicidad fue, también en este caso, un componente fundamental. El guión para la versión cinematográfica de todas aquellas vidas prodigiosas, que nadie conocia bien, estuvo pronto terminado. Todos sabían que era mucho mejor el guión o el WikiGuión que la Wikinovela, pero nadie se atrevía a decir nada. ¿Para qué desislusionar a todos?. Y es que una película puede rodarse sin que pase nada o casi nada, pero una novela no puede entenderse sin argumento.

La película comenzó a rodarse en los alrededores de Bilbao la primavera del año siguiente. Se contrataron actores de nombres exóticos para garantizar la recaudación y calmar a los accionistas.

La primera escena duraba unos diez minutos, fue la cosa en cámara fija y se veía una avenida bastante ancha y bastante larga, una calle de La ciudad con edificio de Telefónica al fondo. Se plantaron álamos y así se pudo escribir que la alameda estaba completamente vacía, ni coches ni tranvías ni gentes ni nada; el espectador un poco confuso recuerda durante un rato aquella otra película en la que alguien cierra los ojos y sigue viendo; tal y como ocurre en esta historia.

Seguimos sin luz.

Para el título hubo grandes discusiones. Finalmente se decidieron por aquel que decía: Si me ves es que esto es Matrix. El éxito fue tan grande que se pensó en hacer una versión para el teatro. Hubo quien opinó que no estaría de más un Musical que diera cuenta de la música de todos los paises que visitaron los protagonistas, Brasil, Cuba, Irlanda..., pero no se encontró financiación.

 

32.-La copa de brandy

Limiar imprescindibel

"La copa de brandy" o "Una historia de gentes de Madrid y de Santiago, de La Habana, de Tokio y de Dublín, de Colonia, de Nueva York, Bilbao y Neu Ruppin", fue publicada por primera vez en Córdoba, en el año del Señor de 1418, por un editor llamado El Sevillano; la editorial poco a poco fue mudando el nombre hasta llegar a Elzeviriano o Elzeviar, que es el nombre que la editorial hoy día lleva.

Fragmento de la primera edición elzeveriana

Habían llegado todos, allí estaban mirándose sorprendidos, Andrés, Marta y su amigo, Deolinda, Zhé Lestín, Macarena, Amanda, Gregorio, Guadalupe y su hermana, Pilar Calderón y Miguel, todos; la carta de Andrés había sido eficaz. Incluso había llegado Javier, aquel amigo de Ricardo al que Deolinda Beira le tuvo tanto miedo.

_ Bien, gracias por venir_ dijo Andrés un poco emocionado.

_ Hay que hacer algo, hace tiempo que me lo comentó Zhé, Ricardo se está matando y nosotros no hacemos nada.

_ Pero, ¿qué podemos hacer? ¿quién le quita la botella de brandy?

_ Tendrás que ser tú Deolinda, a nadie más le consentirá que le diga lo que tiene o no tiene que hacer.

_ Pero, ¡si hace años que no habla conmigo!

_ Por eso mismo, la sorpresa estará de tu parte, no te espera, es el momento, no lo pienses, ahora o nunca.

Deolinda no dijo nada más, se puso despacio el abrigo y salió. No tardó en volver.

_ Está lloviendo_ dijo mientras cogía un paraguas.

Fragmento de la edición apócrifa de 1509

Deolinda Beira Castro recorrió despacio los pocos metros que separaban la casa de la Gran Vía del apartamento de su hijo.

_ Unha madre siempre sabe si ha llegado tarde_ se le oyó comentar días más tarde.

Cuando abrió la puerta el olor le dijo más cosas de las que hubiera querido saber. Ricardo estaba tirado en el pasillo. El forense les dijo que se había partido la crisma al caer; Deolinda les escuchaba como quien oye llover.

33.- La familia no recibe

 

_ No entiendo por qué has tenido que matar a Ricardo_ le decía Sissy Foo a Seu do Nimho_ ahora, ¿qué hacemos?

_ Mira, no te enfades_ decía Seu_ algo había que hacer, no sé cómo decir, la novela no iba bien por su culpa; ese Ricardo era un estorbo, estaba demasiado enfermo; son mucho más interesantes los otros personajes; no sé, se mueven.

_ Es posible, pero tenías que haber consultado con los demás antes de cargártelo, yo había pensado en mandarlo a un sanatorio donde iba a conocer a una mujer colosal y después el médico, que se llamaba Javier, se sentiría muy atraído por todos ellos y luego..._ decía Mac Arena que se estaba comiendo unas papas con mayonesa a las que todos miraban medio muertos de hambre.

_ A mí me caía bien, tan confuso, tan hundido y ¡tan mudo!, es agradable un amigo que hable poco, no como vosotros que no calláis._ añadió Al Terego sin dejar de mirar las papas de Mac.

Los cuatro amigos estaban sentados alrededor de una mesa enorme llena de trastos, una mesa repleta de libros viejos, revistas, botellas de brandy, prospectos, ordenadores y aparatos de todo tipo colocados en un desorden difícil de describir. Por alguna razón, a pesar de estar a oscuras, ninguno se levantaba a encender la lámpara, como si pudieran ver sin luz.

_ Deberíamos salir_ dijo Sissy_ a mí me gustaría ir a bailar un poco; no sé, por mover las piernas; llevamos todo el día aquí llorando la muerte de Ricardo, ya es hora de que se acabe el duelo. Y a ver, ¿con quién casamos a Amanda?

 

34.- Wikibuzón de wikisugerencias para un wikitriálogo entre Coll, Meir y Ricardo Rojas

 

:Lo que acabas de decir es absurdo_ dijo Coll

:Ya, pero guárdame el secreto_ contestó Meir

:Es verdad que he bebido demasiado, pero, así y todo, estoy de acuerdo contigo_ dijo [[Ricardo Rojas Beira|Ricardo Rojas]]

:¿Con quién?_ preguntó Coll

:Déjalo, se ha dormido_ le dijo Meir a Coll

:No, no estoy dormido, lo que pasa es que no sé dónde estamos, no conozco este lugar.

:Estamos en un escenario y esto es una obra de teatro; tú haces el papel de G.M.Hopkins, pero siempre se te olvida tu parte. Pero como eres el protagonista principal de esta historia, hagas lo que hagas queda bien_ dijo Coll

:A mí me gusta que nunca sepas nada; me consuela_ le dijo Meir a Ricardo. Y ahora vámonos que han apagado las luces del escenario. ¿Te vienes al [[Pilar Calderón|Calderón]]? Han quedado todos allí. Me han dicho que incluso va a estar [[¿quién apagó la luz?|Platón]].

==The favorite phrases==

#Poets, not otherwise than philosophers, painters, sculptors, and musicians, are, in one sense, the creators, and, in another, the creations of their age. From this subjection the loftiest do not escape_ dijo Percy Bysshe Shelley.


35.- User: Asun Undabeitia (1)

 

:Hace unos días volví al monasterio de Las Huelgas, a la salida de la ciudad de Burgos está; me fascina el lugar. Me fascina su historia y me fascinan también los escudos de madera que conservan nombres de mujeres que incluyen todos los apellidos que sus compañeras habían podido reunir.

:¡Cuantos más mejor! comenta encantada la obligatoria guía.

:Esa costumbre de anotar todos los apellidos de los que se tiene memoria me recordó otra que teníamos de pequeños mis hermanos y yo, y era esa exactamente, decir de corrido todos los apellidos que conocíamos. No sé si tiene algo que ver nuestro juego con la costumbre de las mujeres que vivieron en Las Huelgas, no recuerdo tampoco quién nos enseñó a jugarlo; la cosa es que me llamo Maria Asunción Undabeitia Santisteban Bueno Artamendi Garamendi Echeberria Orbea Anitua Zubizarreta Amezti Iñurrategui Etxeberria, pero para vivir uso el seudónimo de Asun Undabeitia, porque mi nombre completo no cabe en ningún formulario. Dentro de mi nombre hay muchas historias, unas de amor y otras de miedo, que algún día me dedicaré a contar.

:Me gustaría que esta pequeña nota ayudara a las mujeres inglaterranas y estadounideñas a conocer el feminismo y a perder ese medieval y extraño hábito de consentir que su nombre se pierda para siempre sin pena ni gloria.

 

36.- Ricardo Rojas seguía leyendo

 

:Ricardo seguía leyendo todas aquellas historias que inventaban sobre él unos personajes imaginarios que, al parecer, estaban dentro de un programa informático y que trabajaban sin luz. No entendía cómo habían llegado a saber de él, su vida era tan secreta que a veces creía que no la conocía ni él mismo, sin embargo los demás hablaban y hablaban sin conocerle de nada, y él, que sabía de memoria sus cuitas, no se atrevía a escribir ni una sóla línea. ¿Debería inscribirse en aquella extraña wikinovela de la que hablaba el periódico y contar su propia versión o era mejor dejarles jugar a los escritores? A fin de cuentas, ¿a quién le importaba un comino su vida?

:Ricardo cerró el periódico y apagó el ordenador, puso en orden sus papeles como todas las madrugadas y salió al jardín; la luna no terminaba de llenarse, pero se podía ver al fondo el pinar que pronto talaría. Necesitaba el dinero.

:Un mundo sin luz_ pensó, ¿cómo será un mundo sin luz? No me gustaría vivir en Matrix, no por ahora. Pero si me inscribo en la wikipágina y ya no puedo volver a la realidad, ¿quién cuidará del jardín?

 

37.- User: Ricardo Rojas

 

Ya no sé quién soy, me he perdido en un interfaz amarillo, están locos o yo he bebido, no me gusta que hablen de mí y me fascina oir que me conocen. Tengo tanto que contar que me asusta. En cuanto venda los pinos y saque un rato volveré a contaros por qué empecé a beber brandy cuando a mí lo que me gustaba era el güisqui.

 

38.- Eragin galgari!

 

:_ Y eso, ¿qué quiere decir?, preguntó Giambatttista Bodoni que sólo sabía hablar italiano.

:_ Eragin galgari, le contestó Jose Mari_ quiere decir, más o menos, ¡Aguanta el freno!, o ¡Sujétalo!, pero en español no se diría así, sino algo como ¡Frena!. En vasco existe el verbo galgatu, así que podrías decir, Galga ezazu!, pero no estoy seguro, porque estoy aún estoy estudiando; pregunta a alguien que pase, aunque, desde el accidente del tren, por aquí no pasa casi nadie. Yo tengo que irme pero tú puedes esperar un rato, porque si pasa alguien por este cuento seguro que sabe hablar en vasco, esta historia del tren está escrita en euskera. Ya sabes que euskera quiere decir vasco en vasco, ¿no?

:_ No lo sabía, pero, ¿quieres decir que eragin galgari no significa lo mismo que galga ezazu? Insistió Giambattista dispuesto a entender el cuento.

:_ No, no he dicho eso_ dijo Iribarnegaray_ y no grites, que si saben que estamos aquí, nos echan; nosotros vivimos en el cuento de al lado; sólo he dicho que no lo sé; yo creo que uno de los protagonistas del cuento le dice al otro que frene, y que no se han debido de entender porque han pillado a alguien o a algo, no está claro. El que sabe euskera es Ricardo pero nunca quiere contestarme, ya sabes que tampoco está muy seguro de nada, y luego con tanto dialecto... ¡quién sabe!  A lo mejor tienes suerte y pasa Jon Arretxe, él es el que mejor sabe lo que quiso decir. Y ahora me voy que tengo que traducir la siguiente frase.

 

39.- Un cronista llamado Galíndez

 

No hace mucho que un cronista llamado Galíndez escribió una novela llamada La danza de los aztecas. Un trabajo realmente original; los verdaderos protagonistas no eran los aztecas, sino una serie de letras con problemas; hay que tener en cuenta que corría el siglo XVI.

:__Por cierto, ¿sabías que la letra alfa viene de la letra aleph y significa vaca?_ le dijo a Galíndez un cronista llamado Bartolomé de las Casas al volver a casa en 1560.

:__Me han dicho_ insitió de las Casas_ que dentro de unos siglos un descendiente tuyo escribirá una novela que contará todo esto. Bien, sigamos, no hay prisa.

 

40.- El Godot de Beckett

 

El Godot de Beckett hizo su entrada triunfante en [[Pilar Calderón|el Calderón]]. Nadie le esperaba y todos estaban seguros de que al final aparecería.

:_Toda una época ha muerto con esa entrada_ dijo [[User:Uhm Bertoeco|Uhm Bertoeco]] como si no dijera nada.

 

41.- El médico que se llamaba Javier

 

El médico que se llamaba Javier no sabía que su nombre significaba lo mismo que casa nueva; por eso vivía en un caserón desvencijado muy cerca del campo de San Mamés. Su único vicio conocido era ver [[Por qué has tenido que matar a Ricardo|la televisión]].


42.- Eragin galgari (Hirugarrena)

 

:_Eragin galgari [[Macarena Valiente|Macarena]]_ esan zion Ricardok_ zigarreta bat erre nahi dut. Begira, han dago atsedenleku bat. Gero jarraituko dugu bidaia; luzeegia da, ezta? Nekatuta naiz, oso nekatuta; hilzori luzearen ondoren bezala. Geldi, mesedez, geldi.

:Macarenak ez zuen ezer esan eta autoa gerarazi zuen.

 

43.- Por qué has tenido que matar a Ricardo

 

"¿Por qué has tenido que matar a Ricardo?" era el nombre de una telenovela que [[El médico que se llamaba Javier|un médico que se llamaba Javier]] veía por las tardes antes de salir a cenar con sus amigos del [[Pilar Calderón|Calderón]]. Le gustaba verla porque se parecía a la historia de un amigo suyo que, curiosamente, también se llamaba [[Ricardo Rojas Beira|Ricardo]].

:_¡Qué casualidad!_ dijo apagando el televisor para darse una ducha antes de salir.

 

44.- El Godot de Beckett

 

[[El Godot de Beckett. Performance|El Godot de Beckett]] hizo su entrada triunfante en [[Pilar Calderón|el Calderón]]. Nadie le esperaba y [[todos]] estaban seguros de que al final aparecería.

:_Toda una época ha muerto con esa entrada_ dijo [[User:Uhm Bertoeco|Uhm Bertoeco]] como si no dijera nada.


45.- El Godot de Beckett. Performance

 

:En la escena se ve a dos hombres de mediana edad, Godo y Becko, sentados en un banco delante de unos tilos. Al fondo se ve [[Burdinbidez|una estación de tren]] en la que hay mucha gente alborotando; pero el espectador no puede entender nada de lo que dicen.

:Pasado el tiempo suficiente para que el espectador empiece a sentirse incómodo, el hombre que está sentado a la izquierda del gran tilo comienza a hablar.

 

:_ Hace tiempo que por aquí no viene nadie, dijo Godo.

:_ Ya, no sé qué vamos a hacer, contestó Becko.

:_ ¿Tú sabes cómo acaba esto?

:_ No, pero luego vendrá, dicen que le vieron ayer en la fiesta del Calderón.

:_ Es el único que puede arreglar esto, dijo Godo un poco angustiado.

:_ Se da demasiada importancia, que si voy que si no voy... No hará nada, como siempre. Me tiene harto.

 

:Sale Godo y entra [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista]]. Al fondo charla Beckett con Ulysses acerca de una factura Joyce se niega a pagar.

:Ahora el espectador no puede oír a los actores en primera línea, sólo puede escuchar la convesación que se desarrolla al fondo del escenario entre Ulysses y Samuel.

:Se oyen unos murmullos en el patio de butacas, pero todo forma parte del espectáculo.

 

46._ Bidebarrieta

 

_ Bidebarrieta significa camino nuevo tal y como Javier significa casa nueva. Abrir [[La librería de Bidebarrieta|una librería en Bidebarrieta]] y llamarse Javier le lleva a uno a pensar que se puede empezar de nuevo, le dijo [[El médico que se llamaba Javier|el actual compañero de Marta]] a la madre de Ricardo, cuando [[Deolinda Beira Castro|Deolinda]] estaba tan triste.

:_ Lo malo es que ni la librería es mía ni yo me llamo Javier.

 

47.- La librería de Bidebarrieta

 

La librería de [[Bidebarrieta]] de [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]] está abierta [[todos]] los días del año, de nueve de [[Las luces de Matrix|la noche]] a seis de la mañana, ambas inclusive.

 

48.- Jugar a los escritores

 

:_ Jugar a los escritores no es nada fácil, ¡no señor!_ dijo [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista]].

Bodoni esperó un poco para ver la reacción de los que [[La librería de Bidebarrieta|allí]] estaban. Como nadie decía nada, continuó:

:_ Los niños aprenden a jugar a secretarías, a las cartas, a oficinas, a jefes, a los indios y los vaqueros... pero ¿cuándo juegan a los escritores? ¿Eh? Nunca; de ahí que todos lo hagan tan mal.

:_ Espero ser una excepción_ dijo un poco molesta [[User:Lorda Bairon|Lorda]]

 

49.- La escholarshipicidad

 

:_La escholarshipicidad es una palabra larga, larga, larga; que califica al que la dice de corrido como escholarshipo, y le permite acceder a clubes muy selectos y muy privados; razón por la que te no puedo dar ningún nombre concreto_ le decía [[User:Sissy Foo|Sissy]] a Louisa cuando entraron en [[Pilar Calderón|el Calderón]] por ver si estaba [[Ricardo Rojas Beira|Ricardo]].

 

50.- User: Sissy Foo

 

En realidad me llamo Cecilia. Hace un tiempo vivía en Ciudad Cocaína, pero ya me mudé a la Ciudad Alegría. Creo tener [[la escholarshipicidad]] suficiente para trabajar en este proyecto. Lo que más me gusta, después del Circo, es inventar palabras.

 

51.- User: Ziz Heron

 

Soy muy viejo y muy amigo de Séneca, Marcial y Quintiliano. Vivo actualmente a las afueras de Calahorra y paso los veranos en un patio de Sevilla; justo al revés que los pájaros. Lo que más me gusta es estudiar latín.

 

52.- User: Asun Undabeitia

 

 :Hace unos días volví al monasterio de Las Huelgas, a la salida de la ciudad de Burgos está; me fascina el lugar. Me fascina su historia y me fascinan también los escudos de madera que conservan nombres de mujeres que incluyen todos los apellidos que sus compañeras habían podido reunir.

:¡Cuantos más mejor! comenta encantada la obligatoria guía.

:Esa costumbre de anotar todos los apellidos de los que se tiene memoria me recordó otra que teníamos de pequeños mis hermanos y yo, y era esa exactamente, decir de corrido todos los apellidos que conocíamos. No sé si tiene algo que ver nuestro juego con la costumbre de las mujeres que vivieron en Las Huelgas, no recuerdo tampoco quién nos enseñó a jugarlo; la cosa es que me llamo Maria Asunción Undabeitia Santisteban Bueno Artamendi Garamendi Echeberria Orbea Anitua Zubizarreta Amezti Iñurrategui Etxeberria, pero para vivir uso el seudónimo de Asun Undabeitia, porque mi nombre completo no cabe en ningún formulario. Dentro de mi nombre hay muchas historias, unas de amor y otras de miedo, que algún día me dedicaré a contar.

:Me gustaría que esta pequeña nota ayudara a las mujeres inglaterranas y estadounideñas a conocer el feminismo y a perder ese medieval y extraño hábito de consentir que su nombre se pierda para siempre sin pena ni gloria.

:Para trabajar en la wikinovela he utilizado los siguientes seudónimos: [[User:Seu do Nimho|Seu do Nimho]], [[User:Al Terego|Al Terego]], [[User:Sissy Foo|Sissy Foo]], [[User:Wa da Lup|Wa da Lup]], [[User:Uhm Bertoeco|Uhm Bertoeco]], [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]], [[User:Than Talo|Than Talo]], [[User:Lorda Bairon|Lorda Bairon]], [[User:Ziz Heron|Ziz Herón]], [[User:Aure Acatena|Aure Acatena]], [[User:Fran Questein|Fran Questein]], [[User:Roma|Roma]], [[User:Luc Rezia|Luc Rezia]], [[User:Jim Crow|Jim Crow]], [[User:Grim Reaper|Grim Reaper]], [[User:Ricardo Rojas|Ricardo Rojas]], [[User:Mac Arena|Mac Arena]], [[User:Shoilló Travez|Shoilló Travez]], [[User:Magh da Lenha|Magh da Lenha]], [[User:Issh Havhell|Issh Havhell]], [[User:Ka Thon|Ka Thon]], [[User:Koh Reckthor|Koh Reckthor]] y [[User:Espiquer|Espiquer]].

:Como a Sissy Foo, lo que más me gusta es inventar palabras.

 

 53.- User: Ricardo Rojas

 

:2 de Junio

Ya no sé quién soy, me he perdido en [[poema|un interfaz amarillo]]; o están locos o yo he bebido; no me gusta que hablen de mí y me fascina oir que todos me conocen. Tengo tanto que contar que me asusta. En cuanto venda los pinos y saque un rato, volveré a contaros por qué empecé a beber brandy cuando a mí lo que me gustaba era el güisqui.

 

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:13 de Junio de 2006

No creáis que me he olvidado de mi promesa, es que no hay quien venda hoy día [[Ricardo seguía leyendo|un pino]]. Me marean con los precios y yo nunca me acuerdo de cuál es el mínimo. Pero me han dicho que esto se va a estabilizar en seguida. [[la copa de brandy|Echaré un traguito mientras]].

 

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:22 de Junio de 2006

Hoy me he caido y me he roto la nariz, nunca volveré a ser el mismo. [[Pilar Calderón|Pilar]] me trata bien, pero yo quiero morirme rápido. Es por eso, porque estoy algo enfermo que no escribo lo del brandy y el güisqui. Me duele.

 

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:1 de Julio de 2006

He sido nombrado, oficialmente, [[el poliescritor]]. Se han confundido, pero no seré yo quien se lo diga.

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:7 de Julio de 2006

Dicen que [[Macarena]] está viva y que va contando [[la Quinta Edad del Hombre|cosas horribles de mí]], yo no me acuerdo de nada. Mañana me voy a Camagüey a ver a [[Gregorio Rojas Buendía|mi padre]], él sabrá.

 

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[[Category:vidas prodigiosas]]

 

:[[Special:Randompage|Sin fecha.

Si no estás tan cansado como yo y quieres leer otra de las increíbles historias que cuentan de mí, haz click aquí; pero no te fíes, la mitad es mentira, y la otra mitad la he inventado yo, para que me dejen en paz.]]

 

54.- La antigua casa de la familia Rojas Valiente

 

:_ La antigua casa de la familia Rojas Valiente sigue estando en la calle Henao, cerca de los Jardines de Albia. Si quieres luego vamos dando un paseo y te la enseño, es genial, ya verás_ dijo Bodoni, enseñándole a [[El médico que se llamaba Javier|Javier Escuza]] uno de [[los cuadernos de notas]] que [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] había guardado.

 

55.- El infolio de Shakespeare

 

El Infolio de Shakespeare (1) fue encontrado finalmente debajo de uno de [[los cuadernos de notas]] de Javier Escuza; quien dándose cuenta enseguida de la importancia de su descubrimiento, depositó el Infolio en [[la librería de Bidebarrieta|la librería]] del famoso anticuario y bibliófilo [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]]. Fue un acto generoso que la historia nunca le agradecerá bastante.

 

 

:Wikinota a pié de wikipágina

:1.- Mr. William Shakespeares Comedies, Histories, & Tragedies. Published according to the True Original Copies. Printed by Isaac Iaggard and Ed. Blount. 1623

 

En Umberto Eco, la misteriosa llama de la reina loana, pag 285
 

56.- Cuando no se podía dormir

 

Cuando no se podía dormir, [[Candelaria Arrieta|Candelaria]] hablaba con su marido, y [[su hija|Marta]] hablaba con [[el médico que se llamaba Javier|su mejor amigo]], y Flor de Abril con Zhé Lestín, y [[Jose Mari Iribarnegaray|Jose Mari]] con [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] por el camino, y [[Deolinda Beira Castro|Deolinda]] con Gregorio y [[Gregorio Rojas Buendía|Gregorio]] con [[Simón]] y Simon, en cambio, hacía [[Poema|poemas]] cuando no se podía dormir. Un caso singular era el de [[User:Giambattista Bodoni|Bodoni]] que cuando no se podía dormir, iba a la trastienda de [[la librería de Bidebarrieta]], a leer y releer [[el infolio de Shakespeare]]. [[Todos]] los que al pasar le oyeron comentaban que decía:

:_ ¡No es posible! ¡No es posible! ¡Si se enteraran de esto en Stratford-upon-Avon! ¿Cuánto dinero darían por él? Aquí dice que no nació en Stratford-upon-Avon sino en Sligo, una ciudad que, si no recuerdo mal, está al norte de Irlanda. El mundo va a cambiar en cuanto sepa que Shakespeare era irlandés. Y hay más; la madre de William era vasca, de nombre [[Jose Mari Iribarnegaray|Arrieta]]; así que el nombre completo del irlandés era William Shakespeare Arrieta.

:_ No, no recuerdas mal_ dijo [[Amanda Rojas]], que se había escondido en la trastienda de Bodoni porque nunca tenía con quién hablar las noches que, de tanto miedo, no se podía dormir.

:_ ¿Quién anda ahí?_ preguntó Bodoni asustado.

Amanda salió corriendo; sólo una cosa le daba más miedo que no tener con quién hablar y era, precisamente, tener con quién hacerlo. Mientras corría se decía a sí misma: Esto del miedo es la única cosa que heredé de [[Macarena Valiente|mi madre]]. ¿Dónde andará?

 

57.- Habla en voz alta

 

Habla en voz alta y dice muchas cosas, entre ellas que la misoginia no es nada buena. Al principio no pasó de ahí la cosa, pero horas después, un equipo de la redacción de esta casa pudo grabar lo siguiente, a un transeúnte que afirmaba haberlo oído todo, todo. Juzgen ustedes mismos:

 

::La misoginia no es buena, le dijo [[Macarena]] a Marta, y luego [[su hija|Marta]] le dijo a [[Candelaria Arrieta|Candelaria]] que la misoginia no era buena; entonces Candelaria le dijo a [[Guadalupe]] que la misoginia no era nada buena; justo en le momento en el que [[Amanda Rojas|Amanda]] le decía a Miguel que la misoginia no era nada, pero que nada buena; y no paró ahí la charla, sino que poco más tarde el propio Miguel le dijo a [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] que la misoginia no era buena, y Ricardo, un poco borracho, no quiso ser menos, así que salió a la ventana y gritó a pleno pulmón que, quieras que no, la misoginia no es cosa buena; entonces, justo entonces, y sólo entonces, viendo a Ricardo, ya completamente borracho, a punto de caerse por [[la ventana]] del séptimo piso de [[La casa de la Gran Vía|la casa]] que le hacía juego [[detrás del edificio de la Telefónica|al edificio]] que estaba cerca de la Biblioteca de [[Bidebarrieta]], el mundo comprendió que la misoginia no sirve para nada bueno; y al ver todo esto, [[el médico que se llamaba Javier|el actual compañero de Marta]], se animó a pedirle que se casara con él, no tanto por el futuro en común, sino para que [[la Wikinovela]] pudiera tener un final feliz y una historia de amor y unas cuantas perdices.

 

Al terminar de contar el cuento, el transeúnte se desmayó; pero nos han confirmado que ya se encuentra en perfecto estado, y, que incluso a ratos sonríe.

 

57.- 2.- La misoginia no es nada buena

 

Boceto previo para una nota sin catalogar de monólogo y/o soliloquio; extraído del [[el cuaderno de notas de Marta Rojas Valiente|cuaderno de notas de Marta Rojas]]. (Queda pendiente de decidir quién lo leerá primero y quién lo leerá después, son necesarias dos versiones. [[Segunda versión del poema pre-titulado El fin de la misoginia está muy próximo a tu casa|(Para leer la segunda versión reducida a menos, haz click en donde la letra aparece más bien azul)]]

 

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:La misoginia no es buena,

:a pesar que tanto sustantivo como adjetivo son femeninos, (que mueren a martillazos en 1897, a manos de un amigo)

:le dijo [[Macarena]] a Marta,

:y luego [[su hija|Marta]] le dijo a [[Candelaria Arrieta|Candelaria]] que la misoginia no era buena,

:incluso a pesar de que tanto misoginia como buena son femeninos; (que mueren a hachazos en 1907, a manos de su sobrino)

:entonces Candelaria le dijo a [[Guadalupe]] que la misoginia no era nada buena,

:aunque las dos fueran palabras de género femenino; (que mueren a golpes de puño cerrado en 1917, a manos de su padre)

:justo en el momento en el que [[Amanda Rojas|Amanda]] le decía a Miguel que la misoginia no era nada, pero que nada buena,

:incluso, y a pesar, de que la afirmación utiliza palabras de género femenino; (que mueren a machetazos en 1927, a manos de sus amantes)

:y no paró ahí la charla, sino que poco más tarde el propio Miguel le dijo a [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] que la misoginia no era buena,

:aunque misoginia, e incluso buena, son palabras de género femenino, y que son violentamente mutiladas en 1937 a manos de su madre y de su padre, y muertas más tarde en 1947 a manos de un tio carnal)

:y Ricardo, un poco borracho, no quiso ser menos,

:así que salió a la ventana

:y gritó a pleno pulmón que, quieras que no, la misoginia no es cosa buena,

:aunque misoginia, y cosa, y buena, fueran palabras femeninas (muertas a palos en 1947 a manos de sus compañeros actuales)

:-las putas lo escucharon- (el día que Dios las bendijo como hizo con María Magdalena y desde entonces quedaron bajo la protección de la Virgen de Begoña)

:entonces, justo entonces, y sólo entonces,

:viendo a Ricardo ya completamente borracho, a punto de caerse por [[la ventana]] del séptimo piso de [[La casa de la Gran Vía|la casa]] que le hacía juego [[detrás del edificio de la Telefónica|al edificio]] que estaba cerca de la Biblioteca de [[Bidebarrieta]],

:el mundo comprendió que la misoginia no sirve para nada bueno

:-y lo transformó todo, en el preciso momento en que descubrió que la misoginia no era buena,

:transformó el adjetivo buena, femenino, en bueno, que resulta masculino,

:por lo que, en realidad, fue todo un ejercicio de misoginia y y de anti-misoginia (y de no-misoginia y de contra-misoginia y de post-misoginia y de basta-ya-de-misoginia y de una gigantesca fe en un futuro menos violento).

:Al ver todo esto, [[el médico que se llamaba Javier|el actual compañero de Marta]], se animó a pedirle que se casara con él,

:no tanto por [[el futuro en común]],

:sino para que [[la Wikinovela]] pudiera tener un final feliz

:y una historia de amor

:y unas cuantas perdices.

:Pero Marta, cuando terminó de limpiar toda la sangre de los martillos, los machetes, los cerrados puños, las hachas, los palos y los cuchillos, le dijo que ahora tenía otros planes.

 

[[Category:vidas prodigiosas]]

 

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[[Special:Randompage|Si estás animado y quieres leer un rato más, prueba con otro de nuestros maravillosos cuentos haciendo click aquí; no te olvides de que tú puedes añadir lo que nunca tuvieron y aún les falta.]]
 

57.- 3.- El Fin de la misoginia está muy próximo a tu casa (título provisional)

 

La misoginia no es buena, le dijo el otro día [[Macarena]] a su hija llamada Marta, y luego [[su hija|Marta]] le dijo a su amiga [[Candelaria Arrieta|Candelaria]] que la misoginia no era buena; entonces Candelaria le dijo a la amante de Ricardo Rojas llamada [[Guadalupe]] que la misoginia no era nada buena; justo en le momento en el que [[Amanda Rojas|Amanda]] le decía a su amigo Miguel que la misoginia no era nada, pero que nada buena; y no paró ahí la charla, sino que poco más tarde el propio Miguel le dijo al mismísimo [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] que la misoginia no era buena, y Ricardo, un poco borracho, no quiso ser menos, así que, ni corto ni perezoso, salió a la ventana y gritó a pleno pulmón que, quieras que no, ¡la misoginia no es cosa buena!; entonces, justo entonces, y sólo entonces, viendo a Ricardo, ya completamente borracho, a punto de caerse por [[la ventana]] del séptimo piso de [[La casa de la Gran Vía|la casa]] que le hacía juego [[detrás del edificio de la Telefónica|al edificio]] que estaba cerca de la Biblioteca de [[Bidebarrieta]], el mundo comprendió que la misoginia no sirve para nada bueno; y al ver todo esto, [[el médico que se llamaba Javier|el actual compañero de Marta]], se animó a pedirle que se casara con él, no tanto por el futuro en común, sino para que [[la Wikinovela]] pudiera tener un final feliz y una historia de amor y unas cuantas perdices.

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<center>[[La misoginia no es nada buena|Versión extendida del poema (en construcción)]]</center>

[[Category:vidas prodigiosas]]

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[[Special:Randompage|Hacer click aquí no te ayudará ni a tí ni nadie a ver más claro en esta historia, ni a combatir la Violencia, ni a nada conocido]], pero podrás leer otro de los llamados

[[una bienvenida a la oscuridad|Cuentos de La Luz]]


58.-  Un futuro en común

 

:_ Todo parece indicar que el futuro que tenemos en común no va a ser muy diferente del pasado que hemos ido haciendo juntos, dijo [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista]] un poco desanimado _ [[User:Grim Reaper|pasa el tiempo]] y, te guste o no, tenemos tantos días por delante como por detrás. [[la Wikinovela|Estas cosas]] sólo pasan una vez en la vida; ya sabes, coincidencias de las que después [[todos]] se arrepienten; unos por no haberlas aprovechado, y otros por no haberlas dejado pasar... me equivoqué, dicen éstos, ¿por qué no lo hice?, dicen aquéllos. Yo sólo siento ganas de escribir [[un texto incomprensible y surrealista]]. Pero no lo haré, no, hoy no; he recibido una oferta para [[el infolio de Shakespeare]]; hablan de seis o siete millones de dólares, y yo, pasado el primer pasmo, les he dicho que ni hablar, que de diez millones no bajo. Y además, la noticia de la boda de [[su hija|Marta]]; no puede ser, no puede ser... tengo que hacer algo, estoy enamorado, ¿sabes? si se casa con otro, me muero.

 

:_ ¡No digas tonterías!, ya te enamorarás otra vez; yo sí que me muero y no de amor precisamente _ le contestó [[Ricardo Rojas Beira|Ricardo]] abriendo una botella de Rioja. Tómate una copita y luego nos vamos [[Pilar Calderón|al Calderón]] que ha venido [[El Godot de Beckett|Godot]] a pagar las facturas de Joyce, y  van a hacer... no sé, no me acuerdo qué han dicho que van a hacer; total, que aquí llorando los dos no hacemos nada; venga, pónte la corbata y nos vamos.

:_ Y, ¿qué hacemos con [[Y tu tía, que es una pesada|tu hermana]]? Siempre está escondida detrás de alguna estantería; díle tú que salga, yo no me atrevo porque ella cree que no sé quién es.

 

Así que Ricardo se fue a buscar a [[Amanda Rojas|su hermana]] estantería por estantería, y el vino fue haciendo su efecto, y entonces pensó que mejor se sentaba un ratito, ya encontraría lo que había ido a buscar más tarde, y ¿qué era lo que había ido a buscar? Luego se lo preguntaría a Bodoni.

 

59.-  Un texto incomprensible y surrealista

 

Dicen que va a escribir un texto incomprensible y surrealista, pero, ya se lo he dicho mil veces, un texto incomprensible y surrealista no es nada fácil de escribir, porque todo termina tarde o temprano por entenderse, dicen que es cosa de la ciencia que lo explica todo; pero a mí no me hacen ni caso; lo mejor es no escribir nada, se lo he dicho mil veces, lo mejor es estarse calladito en una esquina y mirar por si viene alguien, o por si se va; mirar por las ventanas o entre las estanterías; y eso sí que es incomprensible y, sin embargo, es lo que más le divierte a la gente, eso o sentarse en un banco del parque a verlos pasar, o en una toalla en la playa de Arrigúnaga, o en las campas del Pol Pol. Mirar es mucho más surrealista que escribir textos incomprensibles, pero él se cree muy listo y acabará por escribir otra tontería de esas por las que tanto le pagan; y, como no me de prisa, me pillan aquí y se acabó lo de mirar entre las estanterías. Y eso sí que no, como que me llamo [[Amanda Rojas|Amanda]].

 

60.- Unas veces piensa en ella

 

Unas veces piensa en ella y es feliz y otras no piensa nada y sufre, y el resto habla y habla y habla.

:_ No entiendo lo que me pasa, mira, yo era una persona normal hasta que apareció por la tienda, y luego ese hombre que le acompaña siempre, yo no sé qué le ha visto, y a veces me hace caso y a veces hace como que no me ha visto, enreda en las estanterías y no compra nada. Y yo así no puedo seguir, si es que no duermo, Ricardo, no duermo ni una hora. Y la librería, así no hay quien lleve un negocio, ni el Infolio me entretiene. He pensado en hacer un viaje, quizá vaya con [[Simón]] a ver a [[Gregorio Rojas Buendía|Gregorio]], quizá me decida a cerrar [[la librería de Bidebarrieta]] y abra una en Camaguey, justo en la calle Primelles que es donde nació el poeta, y así se me olvidará todo, y con todo, ella. Y ya que me voy para Cuba, ¿por qué te no vienes conmigo y haces las paces con tu padre? Si se casa Marta vendrá para la boda y tendrás que hablar con él, quieras que no; así que es mejor que le veas lejos de todo esto, y así aclaras tantas cosas y ¡quién sabe si de golpe va y se te olvida la [[la copa de brandy|copita de brandy]]!, y además, si te animas, no me voy solo. Que me da mucha pena irme sólo, más que quedarme y ver cómo pasea sin saber de mí. Le puedo decir a [[Pilar Calderón|Pilar]] que venga también, siempre ha querido tener un escusa para cerrar y largarse, y así en la agencia de viajes nos harán un descuento, por que estoy sin un duro y ni hablar de soltar [[el infolio de Shakespeare|el Infolio...]]

Ricardo seguía roncando en el sofá de la trastienda; Giambattista le despertó con afecto.

:_ Venga, Ricardo, que hay que ir para casa.

:_ ¿Con quién hablabas?

:_ Contigo, Ricardo, hablaba contigo.

 

61.- Seis dias sin brandy

 

Seis dias sin brandy es todo lo que necesito para convertir esta aburrida historia en otra historia; no en una historia más divertida sino en una historia en la que pase algo; porque con tanto brandy aquí no pasa nada, y todos se lamentan y dicen que es por mi culpa; dicen que soy un personaje que ya nació paralizado, y luego lo de la colección de toallitas y botellitas y comiditas... ¡si yo no he coleccionado nada en mi vida! y estoy harto, sí, wikiseñores wikilectores-modelo, completamente harto de tanta incompetencia; seis dias más y se van a enterar de lo que soy capaz de hacer. Porque lo que ocurre no es que a mí me guste el güisqui, es que ellos no saben escribir, ni tienen imaginación y además son incapaces de estarse calladitos, y luego que si [[Ricardo seguía leyendo|Ricardo]] ha bebido, que si se ha muerto, que si se ha ido...

 

62.- Ulysses y Samuel

 

Ulysses y Samuel habían sido los mejores amigos de Ricardo. Eran dos hombres muy altos, uno de ellos considerablemente más viejo que el otro. Ulysses era ateniense y Samuel era dublinés, pero los dos eran de piel morena y ojos oscuros; al contrario que Ricardo, que era un hombre rubio, más bien bajo y de ojos claritos claritos. Sin embargo, los tres tenían en común que les gustaba leer [[todos|los libros de Oteiza]] y que bebían demasiado. Desgraciadamente, el único que con ello perdía la memoria era Ricardo. No sabía bien dónde estaban sus hijos ni qué hacían con sus vidas, pronto no reconocería a sus amigos. Ulysses y Samuel lo sabían y decidieron contar sus recuerdos en [[otro wikicuentocorto|un cuento]], como si fueran parte de un viaje que hace un guerrero que trata de volver a su casa en Bilbao desde un apartamento berlinés; el guerrero pasa por mil avatares antes de volver a ver a [[Macarena Valiente|su mujer]], a sus hijos y a [[los cuatro amigos|sus amigos]]; pero finalmente el guerrero triunfa en su viaje y consigue recuperar [[la librería de Bidebarrieta|la librería]] que perdió en una partida de cartas con [[User:Giambattista Bodoni|un italiano]] que se enamoró de su hija y acabó casándose con [[Amanda Rojas|su hermana]]. La historia del guerrero le gustó tanto a Ricardo que [[Seis días sin brandy|decidió dejar allí mismo el brandy]]. Él título finalmente aceptado por todos fue "El viaje europeo del guerrero". Próximamente será publicado por la editorial El Sevillano de Mondragón. Se ha previsto que sea un éxito.

 

63.- Acción y decisión. Tercer acto.

 

  :_  No hay por dónde seguir

:_  Sí, hombre, sí; no te desanimes.

:_  No es cuestión de ánimo, es cuestión de camino; de que no hay camino, más exactamente.

:_  Pero... si ya estamos en el tercer acto, sólo queda el final, y un final se lo inventa cualquiera.

:_  A ver, si tan fácil es, dáme uno.

:_  Si tuviera un final, lo último que haría sería dártelo.

:_  Eso es una excusa, no tienes ni idea de [[cómo escribir un final]].

:_  Es posible, pero, sin que te hayas dado cuenta, tú lo has terminado.

:_  ¿Cómo que lo he terminado?

:_  Así de fácil, línea a línea, haciendome discutir contigo y tu pesimismo; que si no hay por dónde seguir, que si esto no tiene remedio, que si somos todos un desastre. La cosa es que apetece acabarlo sólo por llevarte la contraria. Así no puedes seguir, hombre; ese ánimo, hay que hacer algo con ese ánimo.

 

Sale Samuel y entra Giambattista Bodoni con un nuevo tipo de letra, un incunable y tres botellitas de brandy. Al fondo, en un viejo y sucio escritorio, [[Ulysses y Samuel|Ulysses]] escribe en [[la Wikinovela|un cuaderno violeta]].

 

64.- Cómo escribir un final

 

:_ Escribir un final de novela no es más difícil que empezarla; escribir un buen final para una buena novela ya es otra cosa. Aquí no se pretende hacer una buena novela, le dice Javier a Marta, aquí lo único que importa es...

 

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El equipo de redacción dirigido por Mary Ann Evans lamenta comunicar al wikilector modelo que [[los cuadernos de notas|el cuaderno de notas de Marta]] fue recuperado en muy mal estado, y muchas de sus páginas, como la que aquí hemos transcrito, quedaron destrozadas. A pesar de la brevedad de la nota, hemos creído oportuno transcribirla, para que sea el propio lector el que juzgue su validez. Todas las opiniones que lleguen a esta wikiredacción serán tenidas en cuenta.

 

65.- Lievine Bening

 

Lievine Bening y Clarissa Dalloway llegaron francamente tarde a la inauguración de la última exposición de [[la librería de Bidebarrieta|la librería de Bodoni]]; pero es que Lievine había ido a encargar las flores para la boda de Marta; todas blancas, le dijo al florista; que, curiosamente, se llamaba Javier; y Clarissa se había entretenido haciendo fotos del faro de La Galea, declarando más tarde que era una pena que funcionara tan mal. Después de muchos saludos y muchas excusas, todo el mundo se olvidó de ellas, y, cada uno a lo suyo, fue pasando la noche y la fiesta, que acabó casi de madrugada. Todo un éxito, le dijo [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista]] a Lievine. Luego [[todos]] salieron a la calle a ver si esta vez amanecía, pero todo seguía oscuro. Clarissa Dalloway dijo que la situación le hacía sentirse mejor que nunca, ya que [[las luces de Matrix|ahora]] todo el grupo, y no sólo ella,  era practicamente invisible. Virginia le contestó que entendía perfectamente a qué se refería y que ya se marchaba porque estaba muy cansada. Poco después de marchar Virginia, Bodoni cerró la librería creyendo que no quedaba [[Amanda Rojas|nadie]] dentro.

 

66.- El sevillano de Mondragón

 

El sevillano de Mondragón era más fácil de reconocer por su aspecto que por su acento. Le gustaba ir a Bilbao a visitar librerías para vender sus libros. Según él eran de la mejor calidad, pero [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista]] no siempre estaba de acuerdo. Había oído hablar [[el infolio de Shakespeare|del Infolio de Shakespeare]] y quería echarle un vistazo. Si el tal Shakespeare nunca existió, ¿quién había escrito aquel montón de papeles viejos?, pero Bodoni lo tenía bien escondido. Fue por esta razón que el Sevillano de Mondragón empezó a rondar a [[Amanda Rojas]], si había alguien que conociera bien la trastienda de Bodoni, esa era Amanda. Y fue al ver al sevillano de Mondragón rondando a Amanda cuando Bodoni se dió cuenta de todo lo que le pasaba por dentro y de todo [[las luces de Matrix|lo que le pasaba por fuera]].

 

[[Category:vidas prodigiosas]]

 

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[[Special:Randompage|Si no estás muy cansado y quieres leer otro de nuestros increíbles cuentos, haz click aquí; también te puedes quedar aquí un rato y decirnos qué te parece la idea de casar a Amanda con Giambattista; se baraja también la idea de que lo haga con el sevillano, el que vivía en Mondragón. Puedes hacerlo en la página de debate. ]]

 

67.- Bilbao

 

:_ Bilbao es la capital del tercer milenio, contestó [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]] cuando le preguntaron cuál iba a ser la capital del tercer milenio.

:Y cuando le preguntaron cuántas eran las Edades de la Historia, Bodoni pasó pensando un ratito y dijo que seguro, que eran cinco, a saber: la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna, la Edad Contemporánea y [[Matrix|la Edad Informada]]. Esta última Edad es la que va a durar mil años, un milenio en el que Bilbao será la capital indiscutible, insistió Giambattista; que, siendo italiano, estaba muy seguro de lo que decía.

 

[[Category:vidas prodigiosas]]

 

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[[Special:Randompage|Caso de que quieras leer otro de nuestros increíbles cuentos, haz click aquí; si no tienes ganas de hacer ni siquiera click, te puedes quedar aquí con nosotros un ratito y decirnos qué te parece la idea que Bilbao sea la capital del mundo durante tanto tiempo. ]]

 

68.- La Quinta Edad del Hombre

 

:_ Cualquiera hubiera esperado que [[La Edad Informada|La Quinta Edad del Hombre]] fuera la de su madurez, pero no ha sido así, ni mucho menos. Es la Quinta la Edad de [[la misoginia no es nada buena|la Violencia de Género y de Número y de Color y de Edad y de Creencia y de Usuario y de Calle y de Publicidad y de Muerte]], le dijo [[Macarena Valiente]] a [[User:Shoilló Travez|Shoilló Travez]] para que ésta dejara de preocuparse por su destino. Ahora estaba bien, escondida en un armario mágico; pero lo malo y lo peor habían pasado ya; a base de [[la copa de brandy|copas de rioja y de brandy y de güisqui]], el buen [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] había dejado de ser violento con ella.

:_ Mira, continuó diciendo Macarena, te he comprado un libro, lo escribió Italo Calvino hace muchos años, tiene un título muy extraño, verás, se llama: Si una noche de invierno un viajero.

:_ Si una noche de invierno un viajero ¿qué?

:_ Nada, dijo Macarena, tienes que leerlo y así te enteras; pero antes quiero que veas esto que dice en la nota preliminar: ...lo novelesco, dice Calvino, se basa en primer lugar en la capacidad de sujetar la atención en torno a una trama, en continua espera de lo que va a ocurrir... Mira, aquí, en la página doce.

:_ Y eso, ¿qué quiere decir? dijo Shoilló.

:_ Quiere decir que si te digo en todo momento dónde estoy, no vendrás nunca más a visitarme, dijo Macarena y le dio el libro.

 

<center>[[Special:Randompage|Hacer click aquí no te ayudará ni a ver más claro en esta historia, ni a combatir la Violencia, ni a nada conocido]], pero podrás leer otro de los llamados [[una bienvenida a la oscuridad|Cuentos de La Luz]]</center>

 

69.- La Edad Informada

 

Dice la Prensa Local que La Edad Informada es el nombre que [[User:Giambattista Bodoni|Bodoni]] le dió hace unos días a [[la Quinta Edad del Hombre]], cuando alguien le preguntó si sabía cómo se llamaba la Quinta Edad.

:_ La Quinta Edad del Hombre terminó desgraciadamente cuando dejó de saberse si se sabía o no se sabía que estaba oscuro porque se había ido [[Las luces de Matrix|la Luz]] o porque había llegado repentinamente un tal [[Matrix|Patrix.]] La leyenda afirma que La Edad Informada comenzó el año Quinto después del dos mil, pero tenemos que reconocer que no sabemos nada en firme, apostilló Bodoni.

 

<center>[[Special:Randompage|Hacer click aquí no te ayudará a ver más claro en esta historia, pero podrás leer otro de]] los llamados [[una bienvenida a la oscuridad|Cuentos de La Luz]]</center>

 

70.- Los cuentos de la luz

 

:Los cuentos de la luz:

:Son aquellos cuentos maravillosos que contó Samuel en la fiesta que [[la misoginia no es nada buena|Clarissa Escuza, de soltera Dalloway]], organizó para [[Pilar Calderón]] el día que [[Miguel de Cervantes]] volvió a [[Bilbao]] para ir al Teatro Arriaga, por lo del Homenaje.<center>[[Special:Randompage|Ya conoces los riesgos que entraña hacer click aquí]]</center>

 

71.- Wikibuzón de Wikisugerencias para un cuadrálogo entre Coll, Meir, Ricardo Rojas Beira y Virginia Wolf.

 

 :_ If Shakespeare had never existed, would the world have different much from that it is to-day? le preguntó Wirginia Wolf a [[Ricardo Rojas Beira]], mientras iban hacia el faro de Pechiguera.

[[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] nunca sabía qué contestar, pero Coll, que siempre tenía algo que decir, le contestó que estaba seguro de que el mundo sería el mismo porque el tal Shakespeare nunca existió. Meir dijo finalmente que ellos nunca tuvieron tiempo de pensar en historias de amor, pero que, ahora que estaba libre, le dedicaría un tiempo al tema; siempre que llegaran a un acuerdo y dejaran claro cuál era el tema; si se trataba de pensar si el mundo sería diferente si Shakespeare nunca hubiera existido, o si [[William Shakespeare Arrieta|Shakespeare]] no es otra cosa que el nombre de un invento y jamás existió. Fue entonces cuando Ricardo preguntó quién era el que había inventado el invento; pero se quedó dormido otra vez, razón por la que no pudimos oír la respuesta. En cuanto Ricardo se duerme, desaparece este cuento.

 

:;[[Special:Randompage|Si no quiere leer otro de nuestros pre-históricos bocetos, no haga nada, ni siquiera click aquí]]

 

72.- User:Shoilló Travez

 

:Hoy he comprado un libro, está escrito por Juan José Millas, se llama "Ella imagina", y habla de un armario. Yo he vivido mucho tiempo en un armario, y ya no quiero, se está mejor fuera. Si, señor Juan José, se está mucho mejor fuera que dentro; fijo. No me importa [[Matrix|lo de la luz]]. Me gusta mucho [[la Wikinovela]] y leo siempre [[Los Cambios Recientes]]; también me gusta la novela de Millas; si consigo tiempo para terminarla, compraré más libros; si no, no.  Yo también imagino, pero de otra manera, como más rara. Creo que [[User:Ricardo Rojas|Ricardo]] debería ir a un médico o algo, y que [[User:Giambattista Bodoni|Bodoni es]] un sabelotodo. Pero, claro, Italia es lo que tiene. [[Bilbao|Aquí]] somos mucho más inseguros, debe de ser por los años aquellos que nos tuvieron sin poder salir del armario; ahora los hijos de aquellos que nos tuvieron tanto tiempo dentro, en vez de estar callados, por la vergüenza más que nada, dicen cosas muy raras acerca de la libertad y tal. Yo creo que no saben nada de nada, pero a lo mejor lo estoy imaginando.

----

 

:Post-scriptum

:Se me había olvidado decir que lo he comprado, el libro de Millas, en El Paseo de Gracia de Barcelona, porque yo vivo aquí, en una casa muy rara que [[todos]] llaman la Pedrera; aún no hablo catalán bien, bien; pero sigo intentándolo.
 

73.- Los cambios recientes

 

:_ Los Cambios Recientes son la prueba de que esto no es una novela, ni lo será nunca. Los Cambios Recientes pertenecen a [[la Edad Informada]], como nos enseñó [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]] hace siglos. Los ciudadanos lo sabemos todo, lo vemos todo, por más que diga Platón que [[Matrix|aquí todo está oscuro]], y que no vemos más que sombras; los ciudadanos tenemos acceso a todo el saber y a todo el no-saber, pero siempre situados en Los cambios Recientes. Mañana todo, saber más no-saber, puede haber desaparecido en la forma que hoy lo conocemos; pero, no te asustes, seguiremos Informados; en eso consiste La Edad Informada; y Los Cambios Recientes nos sobrevivirán. Si me dejas, me gustaría añadir que jamás el no-saber había ocupado en la [[Red|Red del Conocimiento]] la misma cantidad de páginas que el Saber, le dijo Marta a [[William Shakespeare Arrieta|su actual compañero]], cuando Guillermo, al ver tanto cambio, le dijo que, en su tiempo, no había nada reciente, todo era viejo.

:_ Si no puedes distinguir el Saber del No-Saber, [[las frases favoritas|¿para qué lees?]] preguntó confuso Guillermo.

 

<center>[[Special:Randompage|Hacer click aquí no te ayudará ni a ver más claro en esta historia, ni en ninguna otra, pero podrás leer cuentos y eso siempre distrae.]]</center>

 

74.- Bocetos inacabados para una pre-historia

 

:- Si hubiera tiempo de sobra, escribiríamos una wikipágina que se titulara de otra manera más clara y breve, pero no hay; aquí dentro hay espacio, mucho espacio, millones de millones de millones de millones de wikipáginas para llenar, si uno se atreve; pero tiempo, lo que se dice tiempo, no tenemos. Es por eso que sólo escribimos bocetos que no podemos acabar, no para una historia que sería lo correcto, sino para algo que está antes de la historia y que suele quedar en [[los cuadernos de notas]] de los escritores de novelas, no en las novelas. Puede decirse, sin temor a equivocarse, que [[la Wikinovela|wikinovela]] es el boceto de un boceto de un boceto; y esa es una de las razones de que sea un texto tan especial, le dijo [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista Bodoni]] a [[User:Aure Acatena|Aure Acatena]], cuando ésta le preguntó por qué la wikinovela era un texto tan raro.

:_ Somos pre-historia, dijo dándole otro traguito a [[la copa de brandy]].

 

:;[[Special:Randompage|Caso de no querer leer otro de nuestros pre-históricos bocetos, no haga click aquí]]

 

75.- Un libro de reclamaciones

 

Todas las wikiactividades que se realizan en estas wikipáginas pueden fallar y, de hecho, fallan. En esta página el wikilector-modelo podrá protestar en cualquier idioma; ésta es la fundamental diferencia entre una reclamación y una wikireclamación: los wiki.idiomas.

==Que el wikilectormodelo escriba aquí sus WikiReclamaciones==

#Buenas tardes, me llamo [[User:Shoilló Travez|Shoilló Travez]]; soy uno de esos wikilectoresmodelo desde que empezó este trabajo. Aprovecho esta ocasión para decirles que me parece muy bien y muy interesante, aunque siempre leo sin mucho orden, es decir, leo [[Los Cambios Recientes]] y no desde el principio como sería de esperar. Me gustaría saber si se puede obtener alguna información sobre la muerte de Macarena. Me da mucha pena que no se sepa nada de ella, ni siquiera queda claro si está viva o si está muerta. Gracias.

 

Para leer otro cuento, [[Special:Randompage| haz click aquí]].

 

76.- El padre de Segismundo

 

El padre de Segismundo vivía en Viena, y era un hombre feliz, lo que más le gustaba ver crecer a su hijo, algunas obras maestras del teatro clásico mediterráneo y hablar español.

 

Para leer otro cuento, [[Special:Randompage| haz click aquí]]. Estamos preparando [[un libro de reclamaciones]]. Si lo que lees a continuación no te gusta, podrás usarlo.

 

77.- Una página llamada Portada

 

:- Si [[Miguel de Cervantes]] hubiera participado en la redacción de la wikinovela, seguramente hubiera preparado una página dedicando el texto a algún personaje importante, que protegiera el trabajo de los malos espíritus, que, bien mirado, haberlos, haílos, le dijo [[Deolinda Beira Castro]] a su nieto [[Andrés Rojas Valiente|Andrés]], cuando éste le preguntó para qué servía la dedicatoria que aparece en la página de portada de los libros importantes como El Quixote, exempli gratia.

:_ Así, nuestra dedicatoria podría quedar como aparece más abajo, pero si tienes una idea mejor, dílo sin miedo, corazón.

 

;<center>Dirigido a [http://es.wikipedia.org/wiki/Ward_Cunningham Ward Cunningham]</center>

 

 [[Special:Randompage|Si no estás de acuerdo en que los textos necesitan protección, pero quieres leer otro de nuestros cuentos maravillosos, haz click aquí]]

 

78.- El mejor lugar del mundo para esconderse

 

Ya no hay nadie que dude de que el mejor lugar del mundo para esconderse es el interior de un programa informático parecido a éste. Ya no hay nadie que dude de que no somos más que el sueño pesado de alguien a quien nunca podemos ver. Ya no hay nadie que dude de que ver cuando está oscuro es más bien raro. Ya no hay nadie que dude de que necesitamos palabras nuevas para evitar decir otra vez Matrix, quizá... ¿[[Matrix|Patrix]]? Ya no hay nadie.

 

<center>[[Special:Randompage|¡No hagas click aquí, si lo haces, el programa wiki elegirá al azar la siguiente página y no te quedará otro remedio que leerla!]]</center>

 

79.- Clarissa Dalloway

 

Clarissa Escuza, de soltera Dalloway, entró en [[la librería de Bidebarrieta|la librería]] y, sin más explicaciones, le pidió a su amigo [[User:Giambattista Bodoni|Bodoni]] que comprara él las flores para el funeral de [[Macarena Valiente]]; a Clarissa no le gustaba comprar las flores ella misma, sabía que le daba mala suerte aunque no podía recordar por qué. Cada vez que pasaba por delante de alguna floristería de [[Bilbao]] recordaba las que solía visitar con [[su hija|Marta]] en Londres y con ese recuerdo siempre llegaban todos los muertos que nadie quería ver, incluída Macarena. Si, Clarissa Escuza, de soltera Dalloway, odiaba a las flores y a la muerte.

 

 [[Special:Randompage|Para seguir leyendo cuentos, hacer click aquí]]

 

80.- El Interfaz del primer sueño de la noche

 

"El interfaz del primer sueño de la noche" era el título de la conferencia que Cervantes leyó en la fiesta del Calderón, [[¿quién apagó la luz?|Platón]] y [[William Shakespeare Arrieta]] le pidieron enseguida una copia, pero [[los libros de Iñigo López de Loyola|Iñigo López]] mostró su desaprobación, diciendo que hacía más de cincuenta años que él había escrito una muy parecida. A pesar de todo, los aplausos aún se oyen si pasas cerca del restaurante de [[Pilar Calderón|Pilar]]. Todos estuvieron de acuerdo en que era una pena que Francisco no hubiera podido asistir a la fiesta.

:_ Pero, dijo Iñigo, ha sido inevitable su presencia en Tokio, estamos abriendo una allí una importantísima sucursal, y no hay nadie como él para esos asuntos. Pronto volverá de todas maneras y podemos organizar otra cena. Le pediremos a [[Clarissa Dalloway|Clarissa]] que la organice, es un genio organizando fiestas, ya verás.

 

 [[Special:Randompage|Haz click aquí, después de oír una señal o un ruido cualquiera; caso de no oír nada, haz click igualmente.]]

 

81.- Miguel de Cervantes

 

Cuando Miguel entró en [[Pilar Calderón|el Calderón]] el día de la fiesta, la expectación fue aún mayor que cuando entró [[el Godot de Beckett]]. [[Todos]] le reconocieron a la primera, a pesar de que llevaba un traje bastante diferente del habitual y unas enormes gafas negras. El primero en levantarse para ir a saludarle fue el joven discípulo de Sócrates al que llaman Platón, el de La Caverna.

:_ Es un honor para todos nosotros tenerle aquí, Don Miguel, dijo [[¿quién apagó la luz?|Platón]], permítame presentarle a mi amigo [[Don Juan]], gran escritor de historias y habitador de castillos.

:_ Supongo que hay cosas más interesantes de las que hablar, dijo Cervantes, pero... [[Las luces de Matrix|¿por qué estamos a oscuras?]]

 

;[[Special:Randompage|Para hacer click aquí, no tienes más que apretar en el botón izquierdo de ese aparatito con forma de pera al que llaman ratón]]

 

82.- Los libros de Iñigo López de Loyola

 

:_ Los libros de Iñigo López, que yo sepa, siguen estando en la Biblioteca; caso de querer leer, no tienes más que acercarte a la que tengas más cerca, le dijo [[su hija|Marta]] a [[William Shakespeare Arrieta|su actual compañero]], cuando Guillermo Sespir le preguntó dónde podría encontrar los libros de Iñigo López de Loyola.

 

;<center>[[Special:Randompage|Yo que tú no haría click aquí.]]</center>

 

83.- El poliescritor

 

Ahora dicen que yo soy el poliescritor; [[User:Ricardo Rojas|yo...]] la verdad es que yo no me acuerdo de nada. Ayer hubo una fiesta en [[Pilar Calderón|el Calderón]] y creo que bebí demasiado, pero no estoy seguro, luego le preguntaré a [[Clarissa Dalloway|Clarissa]], que se entera de todo. De todas formas es difícil que yo sea ni poliescritor ni nada porque todo el tiempo que me queda libre se me va en cuidar mis colecciones, sobre todo me gusta la de sellos de suramérica. Al principio guardaba sellos de todas partes, pero [[la antigua casa de la familia Rojas Valiente|mi casa]] se quedó pequeña y tuve que elegir, o casa nueva o menos sellos. Ahora que si dicen que escriba, yo escribo, sí señor, lo que haga falta. Lo difícil va a ser convencer a [[Jose Mari Iribarnegaray|Jose Mari]] de que no voy con él a la Ciudad de Piedra porque tengo que poliescribir, no me va a creer por más que le explique.

 

:;[[Special:Randompage|Si no quieres leer otro de nuestros cuentos, no hagas click aquí]]

 

84.- User: Koh Reckthor

 

Creo que soy casi perfecto y mi trabajo consiste en corregir errores ajenos; los propios ya no hay quien me los quite. Trabajo a jornada completa para el que construyó todo lo que hay en varios días, y al acabar dijo: Esto puede mejorarse. Fue entonces cuando me contrató indefinidamente. Como toda persona perteneciente al servicio, libro los jueves; y suelo ir a bailar a La Casilla, sí, eso es, la plaza que está entre Zabálburu y Basurto, sí, eso es, justo en medio. Me gusta bailar en la calle, al aire libre, porque así me olvido del tiempo que paso encerrado aquí dentro.

 

85.- El sevillano de Mondragón

 

El sevillano de Mondragón era más fácil de reconocer por su aspecto que por su acento. Le gustaba ir a [[Bilbao]] a visitar librerías para vender sus libros. Según él eran de la mejor calidad, pero [[User:Giambattista Bodoni|Giambattista]] no siempre estaba de acuerdo. Había oído hablar [[el infolio de Shakespeare|del Infolio de Shakespeare]] y quería echarle un vistazo. Si el tal Shakespeare nunca existió, ¿quién había escrito aquel montón de papeles viejos?, pero Bodoni lo tenía bien escondido. Fue por esta razón que el Sevillano de Mondragón empezó a rondar a [[Amanda Rojas]], si había alguien que conociera bien la trastienda de Bodoni, esa era Amanda. Y fue al ver al sevillano de Mondragón rondando a Amanda cuando Bodoni se dió cuenta de todo lo que le pasaba por dentro y de todo [[las luces de Matrix|lo que le pasaba por fuera]].

 

 [[Special:Randompage|Si no estás muy cansado y quieres leer otro de nuestros increíbles cuentos, haz click aquí; también te puedes quedar aquí un rato y decirnos qué te parece la idea de casar a Amanda con Giambattista; se baraja también la idea de que lo haga con el sevillano, el que vivía en Mondragón. Puedes hacerlo en la página de debate. ]]

 

86.- Gregorio Rojas Buendía

 

Desde que se puso de moda la novela suramericana, la vida de Gregorio Rojas Buendía se complicó. A todos les parecía oportuno amenazarle con un siglo de soledad, más o menos. Ninguno de sus amigos se salvó de hacer la gracia, por lo que Gregorio decidió ir a buscar amigos nuevos en un barco bastante grande que salía aquellos días para Cuba. Estaba convencido de que la novela suramericana no sería tan conocida en La Habana como en su escuela. Sabía que la gente viajaba a suramérica por razones serias; políticas, familiares, económicas incluso, y no se sentía bien cuando pensaba que él emigraba unicamente por huir de la maldición que había dentro de una broma. No le hacía ninguna gracia el proyecto de pasar un siglo a solas consigo mismo, y, ya se sabe, lo que queda dicho, o maldicho, finalmente acaba por cumplirse. Y a Gregorio lo que más le gustaba era charlar con la gente, inventar historias y oir cuentos para contárselos a sí mismo de noche, [[cuando no se podía dormir]].

 

Pero el hecho es que la maldición estaba ya en su vida mucho antes de que la novela suramericana se pusiera de moda, y a Gregorio Rojas Buendía, quieras que no, le estaba reservado un siglo para estar solo. Actualmente vive de nuevo en La Habana, volvió a marchar cuando comprobó que nada bueno podía esperar de sus hijos; llevaban la misma marca, estaban como él rodeados de esa soledad resignada y cobarde que no sabe hacer otra cosa que vigilar por la ventana. En La Habana todos le llamaban Don Gregorio, pero nadie quería charlar con él. Fue así como empezó a pasear cada día un poco más lejos, un poco más triste y un poco más serio. Dicen que es posible que vuelva a Madrid para la boda de su nieta Marta; aunque nadie le ha dicho [[El médico que se llamaba Javier|con quién se casa Marta]], le apetece [[Simón|un viajecito]].

:_ ¡Por cambiarle el aire a la madición!_ se dice sonriente ante el espejo.

 

[[Special:Randompage|Si tú también te sientes solo hace cien años y leer te consuela, haz click aquí]]

 

87.- ¿Por qué has tenido que matar a Ricardo?

 

"¿Por qué has tenido que matar a Ricardo?" era el nombre de una telenovela que [[El médico que se llamaba Javier|un médico que se llamaba Javier]] veía por las tardes antes de salir a cenar con sus amigos del [[Pilar Calderón|Calderón]]. Le gustaba verla porque se parecía a la historia de un amigo suyo que, curiosamente, también se llamaba [[Ricardo Rojas Beira|Ricardo]].

:_¡Qué casualidad!_ dijo apagando el televisor para darse una ducha antes de salir.

 

[[Special:Randompage|Si no estás muy cansado y quieres leer otro de nuestros increíbles cuentos haz click aquí]]

 

88.- Supervisando instalaciones eléctricas

 

:_ Mi amigo [[el médico que se llamaba Javier|Javier]] me ha dicho que su padre era tornero, ¿tú qué eres, papá? le preguntó Andrés a [[Ricardo seguía leyendo|R. R.Beira]]

:_ Yo soy ingeniero, dijo Ricardo y me paso la vida supervisando viejas instalaciones eléctricas que nunca funcionan. Nadie sabe para qué si, de todas maneras, [[las luces de Matrix|nunca hay luz]]. Por eso estoy siempre de viaje.

:_ A, dijo Andrés y siguió leyendo el libro de [[Agustina Bessa-Luís]], intentando contemplar también él cariñosamente su propia angustia. No sabía lo que era un tornero ni lo que era un ingeniero ni lo que era una instalación, ni siquiera sabia lo que era un viaje porque su padre jamás le llevava con él. Sabía lo que era la electricidad porque un día tocó esa cosa cuadrada y blanca con agujeros que hay al final del pasillo. También sabía que la electricidad la había inventado Electra, que era un genio griego que vivía en Martorell. Se lo había contado [[vive|la abuelita]] un día que llovía mucho en [[Bilbao]].

Andrés levantó un momento la vista del libro de Agustina y dijo:

:_ Papá, y el odio, ¿qué es?

:_ El odio es un amor muy grande, dijo Ricardo, demasiado grande. Si amas, a veces te olvidas de aquello que amas, pero si odias, el amor es tan grande que no puedes dejar de pensar un segundo en tu amor; por eso el que odia quiere ver desaparecer lo que ama, ya sea un cuaderno, un libro, una wikinovela, una persona o una colección de jaboncitos secos de baño de hotel de carretera, para no sufrir tanto. Por cierto, voy a tirar a la basura la mía, ahora mismo. ¿Me ayudas?

:_ No, contestó Andrés, ahora estoy leyendo. Llámale a [[su hija|Marta]] que nunca tiene nada que hacer.

:_ Oye, papá, y ¿cómo se deja de odiar?

:_ [[Gregorio Rojas Buendía|Mi padre]] decía que dando paseos muy largos.

 

;<center>[[Special:Randompage|Esta historia tiene muchos recorridos, si quieres comprobarlo, haz click aquí.]]</center>

 

89.- Agustina Bessa-Lúis

 

:_ Dicen, dijo [[User:Giambattista Bodoni|Bodoni]], que Agustina ha confirmado que vendrá a la fiesta del Calderón. Dicen que es porque quiere preguntarle alguna cosa a [[Miguel de Cervantes|Miguel]]. Al parecer llegará en avión con [[Clara Reeves]], pero no es seguro.

 

90.- Un armario mágico

 

:_ Un armario mágico, dijo [[su hija|Marta]], es un armario sin fondo. No sabemos por qué lo dijo ya que estaba sola en la habitación y allí no había ningún armario.

:_ Saldré por el espejo, dijo Marta, como Alicia. A lo mejor no vuelvo nunca. Bien.

 

;<center>[[Special:Randompage|Esta historia tiene de todo menos sentido, si quieres comprobarlo, haz wikiclick aquí.]]</center>

 

91.- Tres botellitas de brandy

 

:Nota breve para un borrador para novela corta

:Título provisional: Tres botellitas de brandy

:Autor seleccionado: Agha ta Cristi

 

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:;Segunda Parte. Capítulo 8

 

:Cuando Agatha encontró los tres cadáveres alineados en la acera como si ya hubiera acabado la investigación, se planteó seriamente llamar a Eliot, el amigo de Sherlock, pero desistió enseguida; era mejor esperar a ver quién venía a por los cadáveres, si es que venía alguien; hacía demasiado frio aquella noche para que nadie se animara a salir. Agatha se acercó a los cadáveres y vió que se trataba de dos mujeres y un hombre joven; los tres eran muy atractivos y parecía que pertenecían a la misma familia. A cada lado de los cadáveres había [[los cuadernos de notas|un cuaderno de notas]] de esos que puedes encontrar en cualquier librería, de anillas, con tapa dura azul, lo raro era el tamaño; Agatha calculó que estaban confeccionados en el tamaño del antiguo folio catalán, hacía unos días había comprado unos paquetes en Capellades.

:Cerca de la acera vió una tarjeta que parecía [[Lievine Bening|una invitación a una inauguración]], Agatha la recogió, y, a pesar de que estaba completamente mojada, aún podía leerse algo; parecía una invitación a una fiesta, no se veía bien ni la fecha ni la dirección, pero estaba claro el nombre de la sala, era algo así como [[Pilar Calderón|Calderón]]. Agatha se dirigió a una cabina telefónica y buscó la dirección de la sala. La encontró enseguida, no era una sala de exposiciones sino un restaurante, y decidió ir para allí; pero antes llamó a Eliot, no quería ir sola esta vez. Eliot le dijo que estaba con Sherlock y que irían los dos. Y así lo hicieron, esperaron en el Calderón durante horas la llegada de Agatha, inutilmente. Al día siguiente leyeron en el periódico que la policia había encontrado en una acera de Simón Bolivar cuatro cadáveres extrañamente alineados.

 

;<center>[[Special:Randompage|Si quieres leer otro cuento increíble, haz click aquí]]</center>

 

92.- Wikibuzón de wikisugerencias para un wikipentálogo entre Coll, Meir, Ricardo Rojas Beira, Virginia Wolf y Calvino

 

:_ Voy a escribir una novela, dijo Calvino

:_ ¿Otra? Ya tenemos demasiadas

:_ No importa, ninguna es la definitiva, haremos nuevas pruebas.

:_ Yo no tengo ganas de probar más, dijo [[Ricardo seguía leyendo|Ricardo]]. Tengo sed.

:_ A mí no me importa trabajar un poco más, hasta mañana no sale el avión a Tel Aviv, puedo perder un poco el tiempo, dijo Meir.

:_ Yo no me quedo, me voy ahora mismo. Si quieres tomar una copa, te espero fuera, le dijo Coll a Ricardo.

:_ De eso quería yo hablarte, de las copas, verás, tengo unos amigos a los que les he prometido contarles por qué bebo brandy si me gusta más el güisqui; pero se me ha olvidado por qué. He pensado que podías ayudarme inventando, no sé, algún chiste o algo.

:_ Otro día, dijo Coll, hoy tengo trabajo.

:_ Bueno, podéis iros, yo me quedo un rato, hasta que apaguen las luces, y tú, Virginia, ¿te quedas?

:_ De acuerdo, sólo un poco. Yo también estoy escribiendo una novela y a lo mejor me das alguna idea. Me gustaría contar la historia de la familia de Ricardo, pero él no se acuerda de nada y a Marta no hay quien le encuentre. Tendré que inventármela.

:_ De eso se trata, dijo Calvino, [[Tres botellitas de brandy|inventemos]].

 

Hacer click aquí no te ayudará ni a ver más claro, ni a combatir la Violencia, ni a escribir el comienzo de otra novela, ni a nada conocido, pero podrás disfrutar leyendo otro de los Cuentos de La Luz

 

93._ Ricardo Rojas Beira Buendía Castro

 

Ricardo Rojas Beira Buendía Castro se sentó en un banco de la plaza de Teguise y se durmió. Habia estado visitando la antigua casa palacio Herrer