« Agradecimientos | Main | Dedicatorias »

sábado, febrero 17, 2007

.

.

.

.

Frente al olivo grande del ala sur del jardín lateral del lago hemos plantado un jacinto

Un amigo nos dijo que ya era hora de salir, así que, mirando el reloj, vimos que tenía razón. Y, siendo, como era, domingo, nos acercamos a la linda plaza del antiguo Arenal del viejo Bilbao a comprar flores para los tiestos y tiestos para las flores, de barro, si se puede elegir.

Y, como andábamos mal de cash, compramos un jacinto que estaba de oferta porque el viento del oeste lo había tumbado de un aire. Orgulloso, nuestro jacinto trataba de levantarse, y, por ver si lo conseguía o no, lo plantamos cerca de la ventana desde la que puede verse el lago.

Haciendo, como hacía, buena tarde, aprovechamos para quitarles el polvo a los descacharrados diccionarios de papel que se acumulan sin fuste detrás de los ordenadores nuevos. Allí encontramos un diccionario viejo, viejo al que le preguntamos sin mucha fe, ¿quién fue Jacinto? Y aprendimos que el viento del oeste es muy, muy fuerte, quizá debido a algún cambio helenico-climático anterior a Sócrates del que nosotros no tuvimos, aparentemente, la culpa.

Tan fuerte era el amor del viento del oeste que volvióse violento de homogénero. Y la víctima fue esta vez el pobre Jacinto. Por eso lo hemos plantado cerca del gran olivo, para que no se nos olvide que el amor, más que nada, mata.

Posted by Asun Undabeitia at 15:00
Edited on: sábado, febrero 17, 2007 15:06
Categories: Artículos, Palabras

miércoles, enero 17, 2007

La telepolifonía llamada Red hace agua

No sabemos bien por dónde, pero pronto se notificará de todo al congregado público, se ruega permanezcan conectados a sus unidades centrales, y no pierdan el pánico.

Posted by Asun Undabeitia at 21:56
Edited on: miércoles, enero 31, 2007 14:15
Categories: Artículos

sábado, enero 13, 2007

Et in Arcadia nos et Old'a Littera

Estamos intentando salvar algunas palabras que un día no muy lejano tuvieron sentido para nosotros. Ahora hay muchas de esas palabras que no se entienden, pero aún así, como pequeño homenaje a las personas que trabajaron en la Old'a Littera, estamos copiando y pegando artículos en una nueva versión de Matrix que se llama Arcadia, en la que aún nos dejan escribir nuestras quejas y penas. No sabemos cuánto durará la cosa, pero si quieres leer alguna de aquellas viejas historias pincha aquí.

Posted by Asun Undabeitia at 24:12
Edited on: miércoles, enero 17, 2007 21:49
Categories: Artículos

viernes, diciembre 22, 2006

Y le diremos a Joseba que Sócrates era mucho más viejo

Dicen que Sócrates era mucho, pero que mucho mayor que nosotros cuando preguntaba y preguntaba y preguntaba... Después de mucho pensar, la mayor parte de nosotros cree que cuánto más viejo se es, menos importa que se note que no se sabe nada. Algo que aprendimos en filosofía de sexto de bachiller superior, poco antes de la reválida, cuando el mismo Sócrates nos sugirió que nos conociéramos bien, bien a nosotros mismos, porque éramos los más sabios de los hombres, claro que fue una mujer la que se lo sugirió a él; pero esto lo aprendimos mucha rabia y mucho feminismo después. Lo malo es que le creímos, y la mayoría de los días del año creemos que somos los más inteligentes de los hombres, los otros días nos acordamos de La cicuta y ya no nos lo parece tanto.

Diremos también que si no nos cansamos de preguntar y preguntar es porque el mundo ha cambiado tanto que no entendemos apenas nada. Ni se nos ocurrirá decir que, cuando aún no había cambiado, tampoco entendíamos gran cosa.

Hemos buscado y finalmente hemos llegado al diccionario de griego-español, y he aquí planetes ou, que significaba errante, vagabundo o... planeta. Así que una vez más la palabra es griega y no englandia, _como les dejemos, se quedarán con todo_ de manera que, si traducimos, lo haremos del griego. Hay otra palabra planos -on que también significa errante y vagabundo y charlatán y engañador... pero, al parecer, _nuestro diccionario es más bien pequeño_ no significaba planeta. Otra palabra nos ha gustado porque va bien con nuestro descarrilado rumbo, y es la palabra planema atos to, significa disgresión o curso errante o viaje o error, extravío e ilusión de los sentidos... nunca mejor dicho que en Matrix. Y, por último planemena. Que son los sueños que acuden, como las ideas para beloga, de vez en cuando.

Así que tenemos planetou, planon y planematos. No sirven, porque la cosa ya se llama Planet... ¿tal vez P(a)lanet? Lo cierto es que si no queremos terminar por no entendernos en absoluto, debemos intentar llamar planetas sólo a los planetas. O no.

Post scriptum: Hemos hecho una prueba de linda tabla en El cuaderno de borrador rojo. Pero aún hay problemas.

A última hora se nos ha ocurrido que si la palabra designa pequeños mundos cerrados llenos de páginas y belogas y que si la cosa viene de la Tierra Ingla, tal vez estaría bien llamarles Islas, la Isla Littera, la Isla Musica... pero no se lo diremos a nadie.

Posted by Asun Undabeitia at 23:04
Edited on: sábado, enero 13, 2007 24:13
Categories: Artículos

martes, diciembre 19, 2006

Los micrófonos, la gramática y la Revolución francesa

Un artículo que trata de algunos demostrativos que son capaces de salvar vidas.

Otro de nuestros micrófonos, sofisticadamente escondido en un diccionario Griego Clásico-Euskera Batua, nos ha informado de que corre el rumor de que los de La Gran Oficina estamos siempre muy enfadados, como con mala cara y así; y, quizá, es momento de reconocer que tenemos serios motivos para estarlo, y es la cosa que se nos mueren las madres, nos pegan a las amigas, nos extorsionan a las cocineras, nos violan a las niñas y publican en cualquier sitio cómo lo hacen, dejan morir de hambre a las hijas de las vecinas, envenenan con agua sucia a las sobrinas de unas conocidas que se fueron de aquí, cuando aquí hubo mucha hambre, y, finalmente, dicen que no pasa nada porque todo ello se lo han hecho a "la mujer", es decir, a una idea, que lo último que tiene es carne y hueso.

Y la noticia es que ha llegado, por Correo Certificado y Urgente, el pliego que se perdió el día de la Revolución Francesa, con tanto muerto ya se sabe, aquel en el que se nombraba ciudadana a la mujer. Lo que simplemente quiere decir que nadie puede pegar o violar o matar de hambre o envenenar a la mujer, sino que, a partir de la aparición del famoso pliego, cualquiera que levante el brazo, o lo que sea, lo hará contra esta mujer, no contra la mujer.

Como se puede ver, el pliego hablaba de Filología y de Gramática, y de cómo un demostrativo bien utilizado puede llegar a salvarte la vida.

El pliego había estado guardado en París, junto a las dos barras de platino que correspondían exactamente a la diezmillonésima parte del cuadrante del globo éste en el que damos vueltas.

Traducir al euskara la palabra ciudadana ha sido relativamente fácil, ya que la palabra ya existía, y se trata, claro, de la palabra andrea, y es que el euskara, como bien sabían Guillermo Humboldt, Victor Maria Hugo, Ernesto Hemingway... y sabemos Los de La Gran Oficina, ha sido siempre una lengua maravillosa.

Posted by Asun Undabeitia at 11:29
Edited on: viernes, diciembre 22, 2006 23:09
Categories: Artículos

lunes, diciembre 11, 2006

Que no se te olvide cerrar la boca al hablar

El alma vasca de Picasso, un dia que se puso a jugar al frontón con el significado de su buena suerte y el valor de su buen humor, dijo:

Yo no busco, encuentro

Eso mismo nos pasó a nosotros el jueves de la semana pasada cuando vimos unas láminas que mostraban unas fotografías de una escultura realizada por un hombre de nombre europeo Adolfo Wildt. En la biblioteca ya no quedaba nadie, tal vez por eso y el silencio el título que Adolfo Wildt le puso a su obra nos hizo aquel efecto, muy parecido al que sentimos ahora y al que sentiremos luego.

A pié de página la obra se llamaba L'uomo qui tace.

Pero Adolfo, con maneras de buen lapidario y sabiendo que su suerte no era tan grande como la de Pablo, gravó en la base de la piedra en la que tallaba al hombre, el título completo, por si los listos. Y escribió lo que sigue:

Nella terra ogni male tace quando l'uomo tace

Así que, poco después de ir a la ventanilla a pedir un diccionario, una gramática breve y un manual, nos enteramos que Adolfo Wildt, de nombre europeo, quiso decir que cuando el hombre se calla, todos los males de la tierra lo hacen también. Y la cosa nos dio frío o miedo, eso que estábamos todos callados y en el último grado de la biblioteca. Nos dió y nos da miedo o terror que tuviera o tenga razón. Tal vez Wildt era mejor lapidario que escultor porque la escultura casi se nos ha olvidado, pero desde entonces no hemos podido hacer otra cosa que pensar en sus palabras y callar.

Posted by Asun Undabeitia at 9:47
Edited on: miércoles, diciembre 13, 2006 14:28
Categories: Artículos

sábado, noviembre 18, 2006

Un tabú, una cabeza y el resto

No cabe duda de que somos todos muy diferentes del cuello para arriba que del cuello para abajo. Tenemos una cabeza civilizada, cibernética, inteligente, limpia y pura, y un extraño cuerpo en el que suenan sórdidos los tantanes más oscuros, primitivos, salvajes y sucios que uno se pueda imaginar.

Y así tenemos que vivir, viendo como en un momento somos similares a la luz cuando es capaz de medir la distancia desde casa a Saturno, y en el momento siguiente utillizamos lo peor de la parte primitivo bajoscura para sacarle un colacao con galletas a una máquina sigiloventiuno, inoxidable y cibernética con los piés.

Ser violento, en principio, no está mal; son así, sóis así, somos así, ¿qué le vamos a hacer?, la violencia no es nada si no se usa. Pero hay que saber bien que está y y hay que saber bien dónde está. Y está en el martillo, si la violencia es física, y en la palabra, si la violencia es lingüística.

El martillo deja de ser una herramienta que nos costó treinta mil millones de años inventar, y se mancha de sangre y no de óxido, y la palabra deja de comunicar y se convierte en tabú. Inventar el tabú nos costó bastante menos, pero golpea igual de fuerte, y a un número de personas casi infinito, por el mismo esfuerzo que hacemos para llegar hasta la caja de herramientas. De hecho, y desde que se dio cuenta de ello el buen Platón, ha sido considerada como el arma más peligrosa que existe.

El martillo golpea una vez y se guarda en la caja; la palabra seguira golpeando, indefinidamente, hasta que pierda el valor, hasta que cambie. Y lo hará, porque es sólo una palabra.

Posted by Asun Undabeitia at 11:20
Edited on: lunes, diciembre 11, 2006 9:45
Categories: Artículos

domingo, noviembre 12, 2006

El viejo muro de Fonty, en Berlín. Plaza París, sin número.

Todos esos muros que los poderosos están construyendo son demasiado grandes, quieren… nada menos que ¡cerrar naciones.!

El viejo muro de Berlín, que cayó ante los ojos desmesuradamente abiertos de nuestro querido Fonty, es un jueguito de niñas encerradas tras un murito de hormigón armadito color rosa ánglico.

¿Qué hay que hacer? ¿Basta con hablar, con protestar, si nosotros mismos hemos quedado a uno de los lados de esos muros?, pero, ¿a qué lado?

¿Estamos en Méjico, en Israel, en Dessertha, en Palestina?

Lamentablemente, encerrándose, nos han dejado a todos encerrados. Sólo el desván interior de Fantas-matrix, o Entre-Red, por ser una socarrena, está libre de tabicas(1) y otras mamposterías.

(1) Dice la R.A.E. que: tabica. (Del ár. hisp. tatbíqa, recubrimiento, y éste del ár. clás. tatbīqah, acción de cubrir una vez; cf. port. tabica). 1. f. Arq. Tablilla con que se cubre un hueco, como el de una socarrena o el del frente de un escalón de madera.

Posted by Asun Undabeitia at 24:09
Edited on: sábado, noviembre 18, 2006 11:21
Categories: Artículos

sábado, noviembre 11, 2006

Un lugar del mundo-no

Belogatrix es el único lugar-no del mundo, en el que se puede escribir con un lenguaje roto. Esta posibilidad lo convierte todo, de nuevo, en imposible, y tal imposible posibilidad daría lo mismo, si no fuera tan importante, porque, - y hé aquí la auténtica cuestión- de darse la ocasión, sería éste el único lugar-no en el que nuestra desdichada lengua podría recomponerse. O recobrarse... u otras cosas así de raras.

Posted by Asun Undabeitia at 13:01
Edited on: sábado, noviembre 11, 2006 17:52
Categories: Artículos

viernes, noviembre 10, 2006

Mantenimiento

En un lugar en el que todo es fantasía, el mantenimiento es una cuestión fundamental, nada funciona en realidad y eso requiere mucha atención. Si nada funciona y todo está ahi, es porque nos toca vigilar todo el tiempo. Todo el tiempo, a veces no es posible, y entonces vigilamos siempre que podemos. Aparentemente, seguimos bien.

Posted by Asun Undabeitia at 23:32
Edited on: sábado, noviembre 11, 2006 13:02
Categories: Artículos

martes, noviembre 07, 2006

Un borrador imposible para una pequeña nota de no-presentación

Nosotros no solemos presentarnos porque no somos escritores, cosa que ya hace tiempo que ya habías notado. Tenemos otras profesiones y otras aficiones.

Un día y una vez, hace muchos años, leímos un libro de Grass en el que el personaje más entrañable eran Los del Archivo. Cuando nos dimos cuenta de que jamás seríamos parte de aquellos archiveros seguidores incansables de Fonty, nos instalamos, como sombra de noche y de día de lluvia, en el desván deshabitado y desvencijado de la universidad. Un lugar gigantesco que se encuentra más arriba de las grandes escaleras del edificio que tiene cientos de años. Si te acercas hasta esas escaleras y jamás dejas de subir, llegarás al desván, verás volar a los vencejos y haremos té. Es posible que estemos exagerando si te decimos que Es Cuento Largo es el libro que más nos ha gustado. Pero es que exagerar es una de las pocas diversiones que hay en un lugar como éste. Naturalmente, fue después de leer y releer y releer Walden.

Posted by Asun Undabeitia at 22:59
Edited on: viernes, noviembre 10, 2006 23:36
Categories: Artículos

lunes, noviembre 06, 2006

Seguimos dentro

Belogatrix ha cumplido veinticuatro horas de vida. Seguimos dentro. La manera de escribir se genera aquí dentro y no tiene nada que ver con nosotros. Nosotros normalmente vivimos en una nave. O no. La imaginación nos abandonó hace tiempo y ahora sólo es capaz de escribir un cuento en el que unas veces se cuenta que vivimos en una nave y otras que vivimos en un desván. El nombre original de la nave se nos ha olvidado, pero traducido al español quedaba la cosa en que se llamaba Nabucodonosor.

Si la palabra ha caído aquí, ya sabe a lo que se expone. Y si, aún sabiéndolo, se queda se encontrará con que ahora es una nave que se llama Navuko do Nosor. Nosor es una gran ciudad o territorio perteneciente a una civilización muy antigua que desapareció sin avisar. Aún está por construir, pero ya vemos grandes palacios de estilo fenicio grave tardío. Los palacios, en general, darán al mar. El mar siempre será cerúleo. Y la locura se instalará por todas partes para que Sócrates tenga razón cuando dice que sólo se puede hacer buena poesía cuando el poeta, que es persona muy sensible, ha enloquecido.

Ahora le vamos a añadir una hache al nombre de la gran ciudad. Ahora se trata de Noshor. La aparición repentina de la letra hache en el mismo centro de la palabra trae consigo la aparición imaginaria de ritos y ceremonias largas, complicadas y secretas.

¡Ah! ¡Cómo nos gustaría saber escribir cuentos, aunque fuera fantásticos! Pero es imposible. Lo que sí sabemos hacer es felicitar a Belogatrix su primer cumpledías, y desearle una navegación tranquila y virtual.

Posted by Asun Undabeitia at 21:55
Edited on: sábado, noviembre 18, 2006 20:30
Categories: Artículos

domingo, noviembre 05, 2006

No hay nada por aquí que sea lo que parece

Los sueños son lo más parecido a la nada, Matrix también.

La nada nos rodea, y el vacío.

Y lo vamos superando a base de aprender lo que no ocupa ningún lugar.

Lo virtual no existe, los sueños tampoco, ni nosotros.

Matrix no es mucho más que el nombre propio de un vértigo.

Posted by Asun Undabeitia at 19:16
Edited on: domingo, noviembre 05, 2006 19:30
Categories: Artículos

Probamos la weblog

Prueba número uno hecha a mano, unos minutos antes de que se instalaran los cables definitivamente.

Posted by Asun Undabeitia at 19:05
Edited on: domingo, noviembre 05, 2006 19:05
Categories: Artículos