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lunes, diciembre 11, 2006
Que no se te olvide cerrar la boca al hablar
El alma vasca de Picasso, un dia que se puso a jugar al frontón con el significado de su buena suerte y el valor de su buen humor, dijo:
Yo no busco, encuentro
Eso mismo nos pasó a nosotros el jueves de la semana pasada cuando vimos unas láminas que mostraban unas fotografías de una escultura realizada por un hombre de nombre europeo Adolfo Wildt. En la biblioteca ya no quedaba nadie, tal vez por eso y el silencio el título que Adolfo Wildt le puso a su obra nos hizo aquel efecto, muy parecido al que sentimos ahora y al que sentiremos luego.
A pié de página la obra se llamaba L'uomo qui tace.
Pero Adolfo, con maneras de buen lapidario y sabiendo que su suerte no era tan grande como la de Pablo, gravó en la base de la piedra en la que tallaba al hombre, el título completo, por si los listos. Y escribió lo que sigue:
Nella terra ogni male tace quando l'uomo tace
Así que, poco después de ir a la ventanilla a pedir un diccionario, una gramática breve y un manual, nos enteramos que Adolfo Wildt, de nombre europeo, quiso decir que cuando el hombre se calla, todos los males de la tierra lo hacen también. Y la cosa nos dio frío o miedo, eso que estábamos todos callados y en el último grado de la biblioteca. Nos dió y nos da miedo o terror que tuviera o tenga razón. Tal vez Wildt era mejor lapidario que escultor porque la escultura casi se nos ha olvidado, pero desde entonces no hemos podido hacer otra cosa que pensar en sus palabras y callar.
Edited on: miércoles, diciembre 13, 2006 14:28
Categories: Artículos