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domingo, noviembre 12, 2006
El viejo muro de Fonty, en Berlín. Plaza París, sin número.
Todos esos muros que los poderosos están construyendo son demasiado grandes, quieren… nada menos que ¡cerrar naciones.!
El viejo muro de Berlín, que cayó ante los ojos desmesuradamente abiertos de nuestro querido Fonty, es un jueguito de niñas encerradas tras un murito de hormigón armadito color rosa ánglico.
¿Qué hay que hacer? ¿Basta con hablar, con protestar, si nosotros mismos hemos quedado a uno de los lados de esos muros?, pero, ¿a qué lado?
¿Estamos en Méjico, en Israel, en Dessertha, en Palestina?
Lamentablemente, encerrándose, nos han dejado a todos encerrados. Sólo el desván interior de Fantas-matrix, o Entre-Red, por ser una socarrena, está libre de tabicas(1) y otras mamposterías.
(1) Dice la R.A.E. que: tabica. (Del ár. hisp. tatbíqa, recubrimiento, y éste del ár. clás. tatbīqah, acción de cubrir una vez; cf. port. tabica). 1. f. Arq. Tablilla con que se cubre un hueco, como el de una socarrena o el del frente de un escalón de madera.
Edited on: sábado, noviembre 18, 2006 11:21
Categories: Artículos