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lunes, noviembre 06, 2006
Seguimos dentro
Belogatrix ha cumplido veinticuatro horas de vida. Seguimos dentro. La manera de escribir se genera aquí dentro y no tiene nada que ver con nosotros. Nosotros normalmente vivimos en una nave. O no. La imaginación nos abandonó hace tiempo y ahora sólo es capaz de escribir un cuento en el que unas veces se cuenta que vivimos en una nave y otras que vivimos en un desván. El nombre original de la nave se nos ha olvidado, pero traducido al español quedaba la cosa en que se llamaba Nabucodonosor.
Si la palabra ha caído aquí, ya sabe a lo que se expone. Y si, aún sabiéndolo, se queda se encontrará con que ahora es una nave que se llama Navuko do Nosor. Nosor es una gran ciudad o territorio perteneciente a una civilización muy antigua que desapareció sin avisar. Aún está por construir, pero ya vemos grandes palacios de estilo fenicio grave tardío. Los palacios, en general, darán al mar. El mar siempre será cerúleo. Y la locura se instalará por todas partes para que Sócrates tenga razón cuando dice que sólo se puede hacer buena poesía cuando el poeta, que es persona muy sensible, ha enloquecido.
Ahora le vamos a añadir una hache al nombre de la gran ciudad. Ahora se trata de Noshor. La aparición repentina de la letra hache en el mismo centro de la palabra trae consigo la aparición imaginaria de ritos y ceremonias largas, complicadas y secretas.
¡Ah! ¡Cómo nos gustaría saber escribir cuentos, aunque fuera fantásticos! Pero es imposible. Lo que sí sabemos hacer es felicitar a Belogatrix su primer cumpledías, y desearle una navegación tranquila y virtual.
Edited on: sábado, noviembre 18, 2006 20:30
Categories: Artículos