Ésta es una página úef-ló en construcción más que nada hipotética, ya la página, ya la construcción,

es una página que nació por causas jaqueadas y absolutamente ajenas a nuestra voluntad,

y, por tanto, no llegaremos nunca a saber qué es. Disculpen las molestias.


¿Cómo dices que se llama?

Lunes, 11 de agosto de 2008

'Vvall-e.'
'No, no, se llama Guáli.'
'No, que va, se llama Vvalle, o Baie, o Baye.'
'Que no, que se llama Buáli; no, espera, Buáli no, Guáli.'
'¿Por qué estáis discutiendo?'
'Por el nombre de un basurero.'
'Que no, que no es el nombre de nadie, que son las iniciales de una empresa, y si las juntas sale una palabra que se llama Guáli.'
'Que no se dice Buáli, que se dice V.v.a.l.l.e.'
'Pero, bueno, tú, ¿en qué idioma autonómico hablas?'
'En inglés, claro.'
'¡Ah! entonces sí; entonces se llama Guáli.'
'No, no, espera, Guáli no, Buáli.'
'Pero, ¿quién se llama Baye?'
'No, no, Bvaie no, Vvalle.'
'Que no, que es Guáli.'
'¿Quién?'

Nota breve para borrador de diálogo en lengua viva

Domingo, 17 de diciembre de 2006

Nota breve para un borrador de próxima novela intitulada provisionalmente: Roma, escrita en lengua viva, con algunos diálogos entre el ciudadano romano Qlostus Theldae y Atticensis, también ciudadanos de Roma, más conocidos como Numantiae, un grupo de vetusta resistencia refugiado provisionalmente en un olvidado desván de una universidad anglienada, que durante unos días demostró que el latín es una lengua que está viva y que el anglio era una lengua o moribunda o ya muerta. Muchos profesores hay por aquí que te asegurarán que esto ni es latín ni es literatura, y, en cierto modo tendrán razón, porque esto, amigo lector, es un milagro. In Nativitas Domini todo es posible.

El diálogo, que reproducimos a continuación, se produjo en el escenario del que acababan de bajar los personajes de Beckett que estuvieron esperando a Godot. En el patio de butacas no había nadie, pero las luces continuaban encendidas. Curiosamente, desde las últimas filas en las que estamos escondidos nosotros con nuestros amigos, Los Del Archivo De Fonty, que habían venido a ver la obra de riguroso incógnito, se oyó todo perfectamente.

Sit mihi mundus levis nam morte in mundo inter maria et aeres retineor, dijo Qlostus Theldae
Quidquid latine dictum sit, altum sonatur. Salutes, contestó Numantiae.
Cum loqueris tuis verbis mentem difficilbus sententiis imples. Per mihi eas explicando gratias tibi habebo nam docere multa potes. Corrige si erro, dijo Qlostus Theldae.
Ex animi sententia, erras. Salutes, contestó Numantiae.
Doce eum puerum pauperem, magistra, dijo Qlostus Theldae.
Non omnia possumus omnes. Id dolemus. Salutes, contestó Numantiae.
Ergo satisfactionem in brevibus sententiis queram, dijo Qlostus Theldae.
Ut dicitur, ita videtur ratio dictare. Te salvere iubemus, contestó Numantiae.
Ut decrevimus, non intellegere possum sed loquam nam, cum hic scriberem, magna voluptate gaudeo. Vale, magna mulier, sed non concipere sine te sapientiam possumus, dijo Qlostus Theldae.
Res loquitur ipsa. Muta quaedam loquentia inducere non possumus, itaque ad instituta nostra redeamus. Gaudeamus quomodocumque. Te salvere iubemus rursus, contestó Numantiae.
Gratias tibi. Nesciebam modum dicendi “quomodocumque”. Res difficilis respondere nobis videtur. Quomodocumque, magis scribam, iam scitis, dijo Qlostus Theldae.
Eodem accedit ut quam incipit res melius ire quam putaveramus. Salutem dicimus, contestó Numantiae.
Vias ire debebamus sed nunc demum in Littera aliquantisper erimus. Te salvere iubemus, siguió diciendo Numantiae cuando volvió de viaje.
Superiore vice qua scripsi tam iuvenis eram! Veniam vostram imploro et vobis rogo ne me reprehendatis. Tempus, quoud optimum medicus est, strenissimus hostis mihi est. Quod nome vostrae domui est? Domus bene esse spero. Curate ut valeatis! dijo, entonces Qlostus Theldae.
Etiam strenuissimus quisque cum hoste confligent, aliquid humanus ferre debe. Omni cura in labore incubemus. Domi nostrae domus error habemus, atque feraes silvas domaverunt. Vale utqumque casura res est, dijo Numantiae.
Nam in Attico vivitis! Sunt vostra nuntia super mea intellegentia. Quid de Augusti Pinochet morte putatis? Nescio quid putem ego ipse. Mundo novo filius sum, ergo mendaciis fallacibusque historiis filius. Quomodo fuisset mundus si romani perduravissent? Curate ut valeatis, o, Atticenses mei! contestó Qlostus Theldae.
Historia nuntia vetustatis sententia non veritas est. Obsequium amicos veritas odium parit. Augustus P. malo genere natus fuit et malo genere mortus est. Nemo fit casu bonus. Nos Romani sumus et Romanis nunc et semper amabimus. Ergo Romani in Attico perduravimus. Vale, dijo Numantiae.
Si veniam habeo, civis esse romanus desidero, contestó Qlostus Theldae.
Si per te licebit… sit. Romanus es. Sis felix licet! Vale, dijo Numantiae.
Forsam hunc legere delectes.Vale, continuó diciendo Numantiae.
Civis romanus sum! Iam sum felix. Gratias vobis, contestó Qlostus Theldae.
Nuntia tuis mihi gratissimus est, civis Romanus fuisti et eris, gratias te quippe; quod verum est non semper verisimile videbitur. Vivere suo more et delectari carminibus melior mos est. Qui felix sis delectamus, sit in secula seculorum. Et iam procedemus, sicut nostri est mos. Vale, dijo Numantiae.
Fertur castigare ridendo mores debere, contestó Qlostus Theldae.
Errare humanum est nam hoc verum esse non potest, vivere alieno more nocivus est, quippe, sed vivere suo more saluberrimum est. Et ad initium redeamus, nam sub imperio alicuius sumus. Atticus populusque Romanus salutamus te utqumque casura res est. Et cave canem, dijo entonces Numantia.


Feliz Navidad 2006

2 de diciembre del 2004 y 13 de diciembre del 2006

Dicen que si quieres estudiar español lo mejor que puedes hacer este fin de semana es irte a esa ciudad que unos llaman L'on D'on, otros L'On Deres, y otros La ciudad de la Niébala. Las mismas personas que dicen esto han dicho que es allí, en L'ondra, donde más españoles encontrarás estos días para practicar el citado idioma. Nosotros, como tenemos que estudiar la lengua Ingla, nos vamos castigados al Lacio. Y el castigo es, por supuesto, no ver Bilbao en todos esos días que dura el puente, ahora precisamente que está tan bonita, con luces y más luces que anuncian que ya está llegando la Navidad.

Pero no todo van a ser penas, como todo el mundo sabe hay un viejo refrán ibérico que afirma que al que madruga le ayuda Dios; quien, generalmente, y por tener tanto quehacer, no suele distinguir entre los que madrugan y los que dormimos mal, y, a veces, por error, nos envía regalos que no merecemos, tal y como ha sucedido hoy, día en que nuestro equipo de redacción ha recibido una primicia mundial que nos apresuramos a contarles. Y es la cosa que han afirmado celestiales doctores que este año la madre de Dios va a dar a luz a una niña. Es oficial.


Los Alumnos Que Nunca Tenían Razón

Sábado, 23 de Septiembre de 2006

 

No es de extrañar que hace unos días Los Alumnos Que Nunca Tenían Razón recibieran el Gran Premio a la Coherencia de Adverbio. Parece ser que influyó mucho en el jurado una carta que escribieron y enviaron a la Prensa Local; carta que, aunque nunca fue publicada, tuvo un notable y efímero éxito. La breve carta decía, más o menos, así:
Señores:
Como es sabido de todos ustedes, la mayoría de los alumnos de filología vasca que frecuentan El Desván se sintió muy ofendida al enterarse. La mayoría de ellos estaba en tercer curso y se sentía bien por ello; podríamos decir que algunos estaban incluso alegres. Pero esa misma mayoría se vio obligada a asistir a clases de literatura imaginaria y exótica con los alumnos de primero de la otra filología; lo que era, según sus propias palabras, humillante; un sentimiento que consiguió que la mayoría de la mayoría perdiera la alegría, en los casos más graves, para siempre.
Los alumnos de tercer curso de la otra filología no tenían que asistir a clases de literatura vasca, ni con los alumnos de primero de esta filología ni sin ellos. Sólo la mayoría de los alumnos que querían estudiar euskera estaba obligada a sufrir la extraña situación. Lo que, siempre según ella, no es justo.
- En teoría, nos dijo la mayoría, esta vez claramente enojada, el plan de estudios debiera ser similar, pero estamos colonizados y a nadie parece importarle. Yo no he visto que aquí proteste nadie. Y, como ninguno dice nada, es de suponer que cada vez será peor.
Llegados a este punto, nos aclaró la mayoría que la cosa, o situación, es aún más rara de lo que parece a primera vista, y nos preguntaron:
¿Qué pensarían ustedes si en tercer curso de filología inglesa uno de los profesores no tuviera ni idea de inglés? Bien, pues en el caso que nos ocupa, el profesor que tiene la tarea de enseñar a los alumnos de tercero de filología vasca no sabe una palabra de euskera. Yo diría, continuó la mayoría, que esto normal, normal no es. Nuestra situación lingüística no puede ser más pobre.
Al parecer, a la puerta de da acceso a la facultad ya le llaman La puerta Guantánamo.

Saludos cordiales
La Minoría del Desván

P.D. No olvide el lector tener en cuenta que, cuando esta carta fue escrita, ninguno de ellos sabía que ya eran alumnos eternamente equivocados. A pesar de todo, y para seguir siendo coherentes, no dudaron en celebrar adecuadamente el premio.


El trastero número seis o un homenaje a Chejóv

Jueves, 19 de octubre de 2006

Sólo hay una cosa que sea más fea que una calle peatonal, y eso es un tranvía verde, dijeron los del camarote del lado sur, mientras miraban por la ventana que está justo encima de las columnas que sujetan Littera.
Después cerraron con mucho cuidado un viejo y desgastado cuaderno grande, en cuya portada estaba escrito: Notas para un tratado acerca de lo bello urbano
Si Littera se cae, nos vamos todos al suelo, dijeron los del trastero número seis. Nadie les hizo mucho caso porque estaban todos un poco locos. Los del camarote sur les preguntaron si sabían de qué estaban hechas las columnas que sujetan Littera, pero se marcharon sin contestar.
El absurdo también pertenece a la literatura, dijeron al salir a ver si volvía la ría de una vez.
En Bilbao aún no había amanecido y era el momento de pasear.

Los Alumnos Que Nunca Tenían Razón

Sábado, 23 de septiembre de 2006

No es de extrañar que hace unos días Los Alumnos Que Nunca Tenían Razón recibieran el Gran Premio a la Coherencia de Adverbio. Parece ser que influyó mucho en el jurado una carta que escribieron y enviaron a la Prensa Local; carta que, aunque nunca fue publicada, tuvo un notable y efímero éxito. La breve carta decía, más o menos, así:
Señores:
Como es sabido de todos ustedes, la mayoría de los alumnos de filología vasca que frecuentan El Desván se sintió muy ofendida al enterarse. La mayoría de ellos estaba en tercer curso y se sentía bien por ello; podríamos decir que algunos estaban incluso alegres. Pero esa misma mayoría se vio obligada a asistir a clases de literatura imaginaria y exótica con los alumnos de primero de la otra filología; lo que era, según sus propias palabras, humillante; un sentimiento que consiguió que la mayoría de la mayoría perdiera la alegría, en los casos más graves, para siempre.
Los alumnos de tercer curso de la otra filología no tenían que asistir a clases de literatura vasca, ni con los alumnos de primero de esta filología ni sin ellos. Sólo la mayoría de los alumnos que querían estudiar euskera estaba obligada a sufrir la extraña situación. Lo que, siempre según ella, no es justo.
- En teoría, nos dijo la mayoría, esta vez claramente enojada, el plan de estudios debiera ser similar, pero estamos colonizados y a nadie parece importarle. Yo no he visto que aquí proteste nadie. Y, como ninguno dice nada, es de suponer que cada vez será peor.
Llegados a este punto, nos aclaró la mayoría que la cosa, o situación, es aún más rara de lo que parece a primera vista, y nos preguntaron: ¿Qué pensarían ustedes si en tercer curso de filología inglesa uno de los profesores no tuviera ni idea de inglés? Bien, pues en el caso que nos ocupa, el profesor que tiene la tarea de enseñar a los alumnos de tercero de filología vasca no sabe una palabra de euskera. Yo diría, continuó la mayoría, que esto normal, normal no es. Nuestra situación lingüística no puede ser más pobre. Al parecer, a la puerta de da acceso a la facultad ya le llaman la puerta Guantánamo.

Saludos cordiales
La Minoría del Desván

P.D. No olvide el lector tener en cuenta que, cuando esta carta fue escrita, ninguno de ellos sabía que ya eran alumnos eternamente equivocados. A pesar de todo, y para seguir siendo coherentes, no dudaron en celebrar adecuadamente el premio.


La guerra civil terminó ayer

Jueves, 28 de septiembre de 2006

Para celebrar el hecho de que la guerra hubiera finalmente terminado todos bajaron a la calle. Junto al contenedor de materiales altamente contaminantes estaba, aún sin retirar, la caja de Pandora. Los participantes depositaron en ella el amor filial junto al amor fraterno, justo al lado de la esperanza. Cerraron con cuidado y con llave, y se dieron la mano para mostrar que ninguno llevaba armas. Después tiraron la llave al contenedor de metales. El acto no fue nada emotivo, porque todos habían tenido la precaución de dejar las emociones en casa. Terminó en silencio y todos se fueron marchando, quien más, quien menos, todos tenían qué hacer.


Un sanduiche de buen jamón español

Jueves, 14 de setpiembre de 2006

¡Cuantas veces habremos intentado en vano escribir correctamente la palabra sangüis!, no había manera. Sabíamos a Ciencia Cierta que sangüis estaba mál escrito, pero, al no encontrar nada satisfactorio para sustituir la dierética palabra, dejamos arrinconado el problema en una esquina del Desván(1), que quedó alborotado cuando se cerró en seco el agujero edgaralanpoetano y negro.
Y, de repente, cuando ya nos habíamos olvidado, nos llega la palabra correctamente escrita por alguien que ha sufrido mucho antes que nosotros la invasión de los rosas que nunca sabrán lo que es un bocadillo, y, antes de que se nos olvide, hemos venido a contarte que vamos a merendarnos con un sanduiche de buen jamón español, que es lo que desayunaba García Márquez. Y, para abrir el apetito, seguimos el camino de la v doble que se convirtió en una ge, y que para evitar la diéresis se quedó en de. Hemos venido a eso y a regalarte la palabra de Gabriel: Sanduiche.

(1) Tenemos el honor de tomar nota de que Daniel Castillejo afirma que la instalación de Francisco Ruiz Infante nos habla de otro tipo de archivos, los desvanes. Lugares tan llenos como vacíos donde se amontonan los restos de las vidas anteriores, no vayan a salir.

 


Al salir, no te olvides de cambiarte el luq, plis.

Viernes, 22 de septiembre de 2006

Todos nos aconsejaban un cambio de luq, eran los mismos que nos animaron a salir cuanto antes de aquí.
El agujero ingrávido terminaba en un callejón sin salida que derribamos sin mucho problema; detrás del muro que cerraba el callejón estaba, como ya has imaginado, el mar. Nadamos un poco y nos robaron la ropa.
Así que no fue difícil seguir la consigna de la puerta norte, la puerta que llaman Olrait.

Hay otras puertas famosas por los letreros que las nombran, así Gabriel García Márquez recordaba...
la casa de los maestros adventistas, con su jardín florido y un letrero en el portal: The sun shines for all. (1)
- Fue lo primero que aprendiste en inglés, - dijo mi madre
- Lo primero no, - le dije-: Lo único.

Y, sin darse cuenta, García Márquez nos había enseñado el camino a seguir al salir del agua con el nuevo luq.

(1) Léase: Desansains forol

 


Los Alumnos Que Nunca Tenían Razón

Sábado, 23 de septiembre de 2006

No es de extrañar que hace unos días Los Alumnos Que Nunca Tenían Razón recibieran el Premio a la Coherencia. Parece ser que influyó mucho en el jurado una carta que escribieron y enviaron a la Prensa Local; carta que, aunque nunca fue publicada, tuvo un notable y efímero éxito. La breve carta decía, más o menos, así:
Señores:
Como es sabido de todos ustedes, la mayoría de los alumnos de filología vasca que frecuentan El Desván se sintió muy ofendida al enterarse. La mayoría de ellos estaba en tercer curso y se sentía bien por ello; podríamos decir que algunos estaban incluso alegres. Pero esa misma mayoría se vio obligada a asistir a clases de literatura imaginaria y exótica con los alumnos de primero de la otra filología; lo que era, según sus propias palabras, humillante; un sentimiento que consiguió que la mayoría de la mayoría perdiera la alegría, en los casos más graves, para siempre.
Los alumnos de tercer curso de la otra filología no tenían que asistir a clases de literatura vasca, ni con los alumnos de primero de esta filología ni sin ellos. Sólo la mayoría de los alumnos que querían estudiar euskera estaba obligada a sufrir la extraña situación. Lo que, siempre según ella, no es justo.
- En teoría, nos dijo la mayoría, esta vez claramente enojada, el plan de estudios debiera ser similar, pero estamos colonizados y a nadie parece importarle. Yo no he visto que aquí proteste nadie. Y, como ninguno dice nada, es de suponer que cada vez será peor.  Llegados a este punto, nos aclaró la mayoría que la cosa, o situación, es aún más rara de lo que parece a primera vista, y nos preguntaron: ¿Qué pensarían ustedes si en tercer curso de filología inglesa uno de los profesores no tuviera ni idea de inglés? Bien, pues en el caso que nos ocupa, el profesor que tiene la tarea de enseñar a los alumnos de tercero de filología vasca no sabe una palabra de euskera. Yo diría, continuó la mayoría, que esto normal, normal no es.

Saludos cordiales
La Minoría del Desván
P.D. No olvide el lector tener en cuenta que, cuando esta carta fue escrita, ninguno de ellos sabía que ya eran alumnos eternamente equivocados. A pesar de todo, y para seguir siendo coherentes, no dudaron en celebrar adecuadamente el premio.

 


Los niños que no van a morir aún no han nacido

2 de mayo de 2006

Los cien millones de niñas y niños que van a morir de hambre el año que viene son fruto del amor entre un hombre y una mujer; o, en el peor de los casos, de la suma del amor de un hombre por sí mismo y del de una mujer por la niña. Demasiado amor para tanta muerte.
Y tendríamos que hacer algo por evitar que esas niñas y esos niños lleguen a nacer.
Tendríamos que hacer algo por evitar que el amor de siempre fruto; tal vez, dadas las especialísimas circunstancias, y por un tiempo limitado, digamos mil años, pudieran las mujeres y los hombres amarse sin dar fruto.
Es más, siendo la situación tan espantosamente desesperada, puede incluso pedirse a esos millones de mujeres, que darán a luz millones de niñas y niños condenados a morir de hambre, que no amen este año, que esperen al año que viene para amar. Quién nos iba a decir que vivir sin amar iba a salvar tantas vidas.
Dicen que el ciclo de la vida es nacer, crecer, procrear y morir; de manera que, si estamos echando bien las cuentas, lo que no nace no puede morir, ni siquiera de hambre.


Las buenas maneras

Viernes, 15 de septiembre de 2006

En la exótica, remota y salvaje Terra Ingla, no hace mucho que un anglo de piel rosa y de nombre P.O'B. se animó a decir que Galicia era a leaden sea and a weeping sky, sin acordarse de mirar primero al cielo sobre su cabeza y sobre el vado del buey. Se animó a decir que Galicia es un lugar where people huddle in unsociable family groups; lo que no dudó en calificar como these horrors; mientras se refería a la lengua gallega como somewhat archaic variety of Portuguese, un idioma que hablan los gallegos a los que califica como a race with reputation of being hardy, honest, industious, stupid, and unpolished. Más tarde anadió sin miedo que gallego has a certain currency as a term of reproach meaning boor. Un poco más allá nos habló de a Roman tower on the howling eminence at the end of the peninsula, an erection called the Torre de Hercules by the inhabitants, y nos aclaró que these are the descendants of the native Iberians.

Sospechamos que P.O'B. no tiene muchos amigos en Galicia. Nosotros sí que tenemos muchos amigos en los desvanes de allí y muchos amigos aquí, gentes como Rosalía, gente culta y de buenas maneras, tan diferentes de las de estos exóticos, remotos y salvajes pieles rosas a los que tanto les gusta escribir de lo que no saben.

 


El agujero edgardalanpoetano

Jueves, 7 de Septiembre de 2006

Hace días que vamos cayendo por un agujero que se abrió de improviso en el Desván. Estamos todos. Lo sabemos porque podemos oirnos y eso nos tranquiliza, aunque en ningún momento hemos estado nerviosos. Se oyen voces y se puede reconocer a los del fondo por el acento. A penas podemos movernos porque el agujero no es muy grande y puedes rozarte los codos. No hace mucho daño porque las paredes son como blandas y no bajamos a mucha velocidad. De repente y sin avisar se ven destellos con imágenes de gentes conocidas que hablan o que aman o que se mueren. No duran mucho. A los destellos los rosas les llaman flashes, no sabemos por qué. Caer por el agujero edgardalanpoetano es más bien aburrido, porque no hay mucho que hacer. La mitad del tiempo estamos con los ojos cerrados ya que se ve lo mismo que con los ojos abiertos. Los destellos provocan siempre murmullos que unas veces se entienden y otras no. Si alguna vez llegamos a ver el final, informaremos de que el agujero es aparentemente negro.


Primavera, verano, otoño, invierno, primavera...

Martes, 8 de Agosto de 2006

Si alguien sabe dónde se encuentra el pequeño templo del lago, que lo diga; es para ir a descansar un rato o para no volver.


El monstruo de los divanes

Jueves, 29 de Junio de 2006

El monstruo que atormenta los divanes está sentado cerca de un banco del parque de Doña Casilda, mirando enajenado los geranios.
A su lado hay una mujer de rasgos diferentes, de acento diferente, de color diferente al del monstruo de los divanes.
Una mujer que ha venido de muy lejos y aún no entiende por qué le pagan tanto dinero por no hacer nada.
Y es que ya no hay que hacer nada para controlar al divánico monstruo, ya está vencido, ya no ve ni a la mujer ni a los geranios.
Aún así, seguirá atormentando los divanes, pero eso, la mujer que cuenta el dinero para mandar a casa, aún no lo sabe.


El final de la WikiNovela

Martes, 25 de Julio de 2006

La WikiNovela se ha terminado ya, hemos estado allí varios meses trabajando como novelistas, o como wikinovelistas.
Nosotros nunca habíamos escrito una novela, y la experiencia ha sido posiblemente fantástica.
Inventar el nombre de alguien y decir que dijo esto o lo otro es una de las cosas más misteriosas que te pueden pasar.
Después el nombre empieza a ser real, y cuando lo ves por la calle es como si vieras el tuyo propio.
Inventar seudónimos es otra misteriosa tarea, podemos decir que somos de aquí o de allí, jóvenes o viejos, hombres o mujeres. Un seudónimo es otro personaje más de la novela.
No nos lo hubiéramos perdido por nada del mundo. Hemos aprendido tantas cosas que sería imposible contártelas en una beloga chiquita como ésta.
Nos ha sorprendido no ver a nadie conocido por allí, suponemos que todo el mundo aquí tenía cosas que hacer.
Ahora en el desván estamos un poco deprimidos, nos miramos unos a otros y no sabemos bien qué hacer con el tiempo libre, escribir en la wikinovela se había convertido en una tarea diaria y ahora corre por el desván ese airecillo frío que deja el vacío.
Pero, no te preocupes mucho por nosotros, somos fuertes, pronto nos recuperaremos para empezar a preparar los exámenes de septiembre. Nos han quedado muchas asignaturas, pero, como en el desván somos muchos, no habrá ningún problema.
Si le quieres echar un vistazo a nuestro trabajo en la wikinovela te incluimos aquí la página de usuario de los Los wikinovelistas del Desván: wikinovela.org/index.php/User:Asun_Undabeitia
No dudes en decirnos qué te ha parecido.

La literatura inglesa no existe como tesis de laurea

Jueves, 22 de Junio de 2006

Podemos imaginar cuál sería la situación si pidiéramos a un profesor de literatura inglesa que nos aprobara un examen en el que afirmamos, muy serios, que la literatura inglesa no existe. Absurdo total, dirán ustedes.
Bien, puede ser, pero este absurdo total se convierte en la triste realidad cuando la literatura es la española o la vasca.
Estamos absolutamente alienados y/o enajenados, y los profesores de Literatura Inglesa aprovechan la oportunidad para lo que sea que pueda aprovechar una situación como ésta.
Aprovechamos esta misma hoja para confirmar a los lectores que es absolutamente cierto que la literatura inglesa no existe. Se ha buscado bien, bien, bien.